Ustedes recuerdan como se desesperaron encerrados en la cuarentena?
IMAGINENSE COMO SE SINTIÓ MARIA CORINA
Viendo a todo el mundo hacer su vida, paso navidad su cumpleaños y año nuevo encerrada
Pero uds les parece todavía TIBIA, y cuesta mucho confiar en ella y apoyarla.
Empatizo y entiendo la frustración frente a expectativas inmediatas incumplidas; pero no olvidemos como nos sentimos después del 28J y lo que hemos avanzado. Estas luchas no son inmediatas y menos en regímenes dictatoriales modernos, represivos y que se mantienen con terror (cosa no sostenible).
Sentenciar el final de la lucha en momentos donde las contradicciones dentro de sus filas son evidentes y el equilibrio es frágil, es justo lo que la dictadura quiere: Desesperanzados, capitulados.
Resistir no es aguantar.
Estamos cerca.
Hasta el final es hasta el final.
Todos decepcionados porque esperan más de MCM y Edmundo pero no hacen un Coño solo están detrás del tlf “decepcionados”. Léanse el arte de la guerra y culturícense. Por otra parte: es mejor tener fe a no tenerla. Así que mamenlo que esto es hasta el final y apenas es el principio
Te dirán que no hubo plan o estrategia
Te dirán que no hubo mensaje a las FANB
Te dirán que no hubo organización
Te dirán que no se les ofrecieron garantías o que no hubo mano zurda para negociar.
Pero el problema es bastante simple: lo de hoy es un acto de fuerza.
Hubo dictaduras populares y con gestión.
El chavismo es otra cosa: una dictadura impopular, sin gestión, que perdió una elección presidencial 70/30 y que en un terreno de juego medianamente equilibrado habría perdido 90/10.
Expulsaron 9 millones de venezolanos del país sin mediar una guerra, salvo la guerra que ellos le han decretado a los venezolanos.
Solo desde el 2014, han tenido a 18 mil presos políticos.
Torturan, persiguen, exilian y matan para seguir en el poder.
Ante este hecho, tenemos dos caminos:
El fácil: volcar todas nuestras frustraciones al achacar al liderazgo o a una supuesta falta de estrategia esta nueva salvajada de Maduro
O la vía compleja: entender (de verdad) al monstruo que nos enfrentamos y asumir que es tarea de todos la construcción de una fuerza mayor que nos permita destruir los pilares que sostienen al chavismo. Con cualquier vía que tengamos a disposición: votos, calle, diplomacia, sanciones, opinión pública. Todo.
Solo necesitan nuestra resignación para edificar su totalitarismo sobre la base de nuestra desesperanza.
Queda de parte de nosotros si se las regalamos.