Una persona es estúpida si causa daño a otras personas o grupo de personas sin obtener ganancia personal alguna o, incluso peor, perjudicándose a sí misma. CMC.
@salameotonello@Gilbenn@PedroBordaberry Si, existe, el votante multicolor es muchísimo más cornudo, fíjate de cuando es el déficit de la intendencia de Maldonado....
@cesarsposito@5noticiasuy Estoy de acuerdo, el problema es multifactorial, considero que a denas de los contextos, también influye quizás, que hay muchísima gente que no les dan pelota a los gurices y otra de las razones es que muchas veces los 2 padres tienen que trabajar y los gurices quedan en la calle
@macahadoadrian@5noticiasuy Hablas sin conocimiento de causa... Lo que hay es menos niños ricos, niños pobres van a seguir habiendo.... Por eso cierran colegios, no las escuelas .... O sea, hablas por hablar nomás.
@cesarsposito@5noticiasuy Pero ahí tenés varios temas que no estás tocando, no te olvides que muchos de los niños que van a las escuelas públicas son de contexto crítico y hay un problema de fondo que es la pobreza... 23% de los niños en Uruguay son pobres y viven en la extrema pobreza...
@Subrayado Hace un par de años, una fiscal decía en público que tenía q “proteger” al presidente mientras lo investigaba, ignorando deliberadamente evidencia.
Ese episodio, muchísimo más preocupante q la estupidez de Orsi, no recibió ni una décima parte de la atención. País bananero
@graemelamperson Aciertas en casi todo, lo único que no estás viendo, es que Uruguay es un país para vivir en paz y disfrutar de su naturaleza, las playas de la costa este, las salidas de camping, pesca y un buen asado con amigos y la familia... Lo otro es efimero...
Orsi: ¿Error ético o error político?
Por federico Fasano Mertens
Montevideo, 1ro de Junio del 2026
El presidente Orsi, ya electo, pero sin asumir la presidencia adquirió una camioneta Hyundai con un descuento de un 30%, que no es habitual.
Me consta la vida austera que lleva, viviendo, aun siendo nuestro primer mandatario, en Salinas, despreciando los lujos y oropeles de la residencia presidencial, ahorrando a su pueblo sumas millonarias. Mientras sus pares blancos y colorados no tuvieron ese gesto de austeridad, utilizaron ostentosamente ese palacio, y aumentaron sus gastos con las reformas que le hicieron.
Creo sin titubeos en la honestidad del presidente. Quienes lo asesoraron afirmando que no violó ninguna ley al respecto, tuvieron razón jurídica sobre el hecho. Pero un presidente de izquierda no puede, y no hay antecedentes de ello, aceptar ningún favor, aunque sea a cambio de nada. Como fue el caso.
El presidente Orsi no violó los artículos 9 y 34 de la ley 19.823 que regula los regalos o similares a nuestros mandatarios. Aceptó la rebaja en la compra de su camioneta que usa para el ejercicio de su función presidencial trasladándose todos los días desde Salinas hacia la sede del Poder Ejecutivo.
Y creo que se equivocó. No debió aceptar ese descuento.
No fue un error ético, dado el uso de servicio público al que destinó el vehículo. Y siendo él mismo el que en su declaración jurada denunció la diferencia de precio entre lo que abonó y su valor real, tal su convicción de que estaba actuando correctamente. Por ello insisto, no fue un error ético. Fue un error político. Julio Cesar lo expresó con claridad. No basta ser honesto, hay que parecerlo: “la mujer del César no solo debe ser honrada, debe parecerlo”.
La aceptación de una bonificación, aunque haya sido realizada antes de su asunción como presidente y no haya tenido contrapartida alguna, puede alentar sospechas prebendarias, que, aunque no se hayan concretado, dejan intacta la duda.
Aún más, creo que el Presidente que además ha dado muestras de renunciamiento a sus haberes, debe devolver esa bonificación a la empresa gratificante, aun teniendo su conciencia tranquila por no haber devuelto favor alguno.
El incidente ha tenido una difusión inusitada en las redes sociales y sectores de la derecha nativa, que contrasta con los regalos millonarios de obras de arte recibidas por el presidente Sanguinetti, y los autos y camionetas recibidos por los presidentes Lacalle Herrera y Lacalle Pou en el ejercicio pleno de sus mandatos y que deberían haber sido reintegrados al Estado cuando dejaron su cargo, hecho que, obviamente, no existió. Esos regalos por los cuales nada abonaron como sí lo hizo el presidente Orsi, no se concretaron antes de ejercer el poder sino en pleno ejercicio del mismo. No afirmo que Sanguinetti haya recibido sus valiosas obras pictóricas y otras obras de arte a cambio de favores concretos o que Lacalle Herrera y su hijo Lacalle Pou haya intercambiado favores con las empresas donantes- No poseo prueba alguna que avale tal delito. Pero, así como entiendo que Orsi debe devolver el descuento realizado a su compra vehicular, los ex presidentes Lacalle Herrera, Julio María Sanguinetti y Luis Lacalle Pou deberían reintegrar al Estado, las obras de arte recibidas, los regalos de autos de Ayax, las camionetas y autos Toshiba donados durante el ejercicio de su función.
Y para que quede claro, debiera complementarse la ley 19.823 con una norma diáfana que afirme que todo obsequio a la presidencia de la República durante su ejercicio, pertenece en forma indubitable al Estado.
Por otra parte, me llama la atención que nadie haya puesto el grito en el cielo cuando se trata de regalos a mandatarios conservadores. No escucho ningún rasguido de vestiduras cuando la sospecha planea sobre la derecha política.
O quizás deba ser así.
Cuando las dudas se abaten sobre la izquierda debe existir el escándalo público porque la izquierda es sinónimo de honestidad, salvo contadísimas excepciones que confirman la regla. Sobre la derecha ya sabemos sinónimo de lo que es. Ya conocemos cuál es su regla y cuál la excepción. Ejemplos escandalosos sobran.
@TinchoSeb@ElZurdoNecio Justamente yo no creo que orsi sea un corrupto, no hay delito alguno, si hay una falta ética, lo vuelvo a repetir, que es lo mismo que vos decís al final, tiene algo de demagogia.... (Ética) Saludos.