El amor después de los 25 es distinto.
Ya no buscas emociones intensas ni juegos; buscas estabilidad, amabilidad y metas en común. Las mariposas pasan a segundo plano, y lo que realmente importa es la paz, la seguridad emocional y alguien cuyo futuro encaje con el tuyo.
Si escuchas a un nene gritar y llorar toda una noche te tenes que meter. Si tu alumno llega a la escuela muerto de hambre, desganado, con moretones y su habla decae, te tenes que meter. Basta del no te metás. Como dice el dicho en inglés it takes a village to raise a child.
Poco se habla de la crisis de los 28 cuando te empezas a preguntar si queres ser madre y te das cuenta que tenes pocos años para la mision imposible de buscar un varón que te ame y que no sea tan pelotudo
posta es muy difícil la vida de los que laburamos y estudiamos y si encima a eso le queres sumar el entrenamiento o alguna otra actividad por dios te arruina el alma así que aprovechen ser mantenidos todo lo que más puedan fin del comunicado
Enamorarse por Tinder supongo que no está mal pero al final te enamoras, en parte, por tu ilusión y por tus ganas de enamorarte... pero nada podrá superar enamorarte en tu vida cotidiana sin querer y sin buscarlo y aún encima evitando a toda costa que pase