Mari Carmen es una privilegiada, Amancio Ortega es un currante, la culpa de que tu niña no tenga plaza en la guardería es de una marroquí, y tú eres de clase media.
En un país serio, toda la cúpula directiva de Urbagestión, el fondo buitre que ha echado a una mujer de 87 a la calle, sería ejecutada sin juicio previo.
El 6 de septiembre del 2001 la Guardia Civil detenía a Unai Romano, acusado de colaboración con banda armada.
Así le dejaron la cara después de varios días incomunicado.
El juez, Grande Marlaska, no vio indicios de torturas.
Unai Romano acabaría siendo absuelto.