Cómo iba a imaginar un joven miembro de Fuerza Nueva en Huesca que muchos años más tarde tendría que disculparse con la nación china porque un francés hijo de camerunés y con apellido africano había definido a Mao como "dictador".
Es casi una novela.
Seis de la tarde y empieza a anochecer; se acaban en España las felices sobremesas al sol que culminan en polvos a pelo, vuelve la lectura obligatoria de herejes textos luteranos al calor de chimeneas malolientes. Que nadie me dirija la palabra de aquí a mayo.
La última masterclass de Pedro Sánchez: deja pasar el furor de que Feijóo y Abascal aceptasen ir a la entrevista de Jordi Wild, la acepta a última hora y todo el protagonismo es suyo tras ya hacer una entrevista en La Revuelta que los otros no quieren. Es un animal político.
El que no tiene problemas para elegir películas para ver es mi viejo. El abre Netflix, pone play a la primera que tenga en la portada a un tipo con un arma y procede a estar dos horas así:
Recuerdo cuando Hugo Chávez llamó fascista y golpista a Aznar.
Zapatero se levantó y dijo: "Se puede estar en las antípodas de una posición ideológica, pero el expresidente Aznar fue elegido por los españoles, y exijo ese respeto".
12 hommes en colère, c’est ce genre de vieux film que les puristes te vendent comme un chef d’œuvre absolu alors que c’est juste 1 mec qui débat pendant 1h30 avec 11 autres dans une pièce fermée puis tu finis par regarder et c’est vrai c’est un putain de chef d’œuvre