No importa que no nos conozcamos y que no seamos familia, cada persona desaparecida la siento como parte de mi y me duele el alma cada vez que anuncian que alguien falleció.
estos mamaguevos en enero haciendo publicaciones con respecto al petróleo que tal que esto que lo otro hablando paja y ahora nadie dice ni publica nada, malparidos mil veces
Quisiera que este mensaje llegue a todos en esta red.
Pana, agradece hoy sí duermes en tu cama, agradece si estas con tu mami o tu papi a ladito, agradece por tu mascota, agradece por tu novia o novio así hayan discutido, agradece tu trabajo, agradece tus zapatos, solo AGRADECE.
en enero todo el mundo tuvo algo que decir sobre venezuela y como teníamos que sentirnos con respecto a la captura de maduro, hoy el silencio es ruidoso.
mostraron mas preocupación por el petróleo que por las vidas que hoy yacen bajos escombros esperando ser rescatadas.
El señor del kiosco, la señora de la panadería, el encargado del edificio, todos preguntando por Venezuela y mi familia, poniéndose a la orden para lo que necesitara.
Qué grandes los argentinos.
Ya yo lo sabía, pero no me canso de confirmarlo.
Siempre los amaré.
Ayer, mientras el terremoto pasaba, estaba en el estacionamiento del edificio de mis padres, con mi mamá y mi esposa.
Corrimos a la calle, y veíamos el edificio tambalearse como un espagueti con mi papá adentro.
Mi mamá, desesperada, quería subir a buscarlo. Yo solo pude mirar al cielo y pedirle a Dios "por favor no".
Jamás había sentido tanta desesperación. El edificio se sostuvo, y mi papá pudo salir ileso.
A las horas, logramos ver las imágenes en la guaira, donde está la mayor parte de la familia de mi esposa.
Horas y horas buscándolos. Encontramos el edificio de mi suegra, colapsó 5 plantas hacia abajo. Seguíamos sin poder dar con ellos.
Aproximadamente a las 2:00am, logramos saber de ellos y que estaban bien, a pesar de haber perdido su hogar.
Aunque me alivió en ese momento saber que están vivos y a salvo, hoy al despertar, estoy derrotado emocionalmente. Sigo viendo las imágenes de cientos de desaparecidos, de edificios en ruinas, y la angustia me destroza por dentro.
Difundan imágenes de la gente, nombres y tlf de contacto, difundan las plataformas de búsqueda, y si están en Venezuela, ayuden como sea.
Los venezolanos no merecemos esto, no podemos con tanto. Estoy completamente sobrepasado, viendo las imágenes de protección civil buscando con linternas del tlf, y escarbando con sus manos desnudas entre los escombros.
"La tragedia de Vargas fue más amable", me dijo un amigo que logró contactarme a las 3am desde la guaira.
Algunos otros amigos me dicen que ya pare de buscar a sus familiares o amigos, que ya confirmaron que murieron, y no encuentro como darles consuelo.
Esta herida es demasiado grande.