Los árbitros pueden cometer errores, a pesar de la asistencia tecnológica son humanos. La pregunta es por qué estando cierto equipo en el campo los errores tendieron a ocurrir siempre en su favor.
La justicia penal de la autocracia solo es eficiente cuando de perseguir disidentes se trata. Ni para perseguir criminales ni los crímenes de los camaradas, que para el caso es lo mismo, funciona.
Para unos el Estado exige con fiereza “pruebas, pruebas, pruebas” mientras a otros exige probar su inocencia. Así se desquicia un sistema penal sometido al control político.
De Ripley: para rescatar un Tren Maya varado, ordenaron a un segundo convoy ir en reversa y remolcarlo. ¿El resultado? Ambos trenes atrapados, pasajeros sofocados y los cuerpos de rescate bloqueados. Una preocupante improvisación en un megaproyecto de seguridad nacional. 👇
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