La única forma del rito romano: jugar fútbol en la iglesia vistiendo las vestiduras litúrgicas.
El párroco de Nuestra Señora de Guadalupe Reina del Clero en Ciudad de México, invitó a los padres a celebrar el Día del Padre jugando fútbol en la iglesia.
Te parece bien? 👀
“La pasión de los muy bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo ha hecho sagrado este día para nosotros. No estamos hablando de mártires desconocidos. Por toda la tierra salió su sonido y sus palabras llegaron hasta los confines del orbe de la tierra.”
San Agustín.
It's Sunday and I'm not feeling well. I have three Masses today, with 124 people receiving First Communion, and the third Mass is a funeral. Please pray for me.
El cardenal Müller dijo al consistorio que el Vaticano debe responder "a la FSSPX afirmando que Roma nunca ha abandonado el camino de la tradición, contrariamente a lo que afirman" - vía @nicospuntoni
Müller también condenó las consagraciones de la FSSPX de nuevo @EWTN, advirtiendo de excomunión
Algunas postales de la Misa Tradicional celebrada en la Basílica del Voto Nacional al Sagrado Corazón de Jesús en Bogotá, Colombia, en renovación de la consagración del país.
Daniel 9:19
¡Señor, escucha! ¡Señor, perdona! ¡Señor, presta atención y obra! ¡No tardes más, a causa de ti, Dios mío, porque tu Ciudad y tu pueblo son llamados con tu Nombre!".
LAS DOS ESPADAS
El desgarro interno del Cuerpo Místico de Cristo.
Hoy observaba la portada anual de The Economist. Como ocurre cada año, la ilustración está construida como una especie de mapa simbólico del futuro inmediato: conflictos geopolíticos, transformaciones tecnológicas, tensiones económicas y amenazas emergentes aparecen organizados dentro de una misma composición visual. Nada de eso resulta sorprendente; es exactamente lo que se espera de una publicación que parece hecha para anunciarnos escenarios. Sin embargo, hubo un detalle específico que captó inmediatamente mi atención: la presencia de dos espadas.
No una, sino dos.
Para cualquiera que haya dedicado tiempo a estudiar la tradición cristiana, ese símbolo posee una profundidad imposible de ignorar. Durante siglos, la llamada "doctrina de las dos espadas" ocupó un lugar central en la comprensión católica de la autoridad. Reducirla hoy a una mera curiosidad de la historia de la cristiandad sería un error de bulto. Las dos espadas no nacieron como una teoría política de laboratorio: nacieron como la consecuencia de una verdad teológica mucho más profunda y fundacional: la verdad de que Jesucristo es, al mismo tiempo, Rey y Sacerdote.
Comprender esto nos ayuda a entender el momento doloroso por el que está transitando la Iglesia para acercarnos a la sustancia de la crisis que actualmente atraviesa la Iglesia. Todos somos testigos de algo: la mayoría de las discusiones contemporáneas se desarrollan en el nivel de los accidentes, es decir, de las características visibles y cambiantes de la superficie. Se habla de sínodos, decretos, nombramientos y controversias de prensa. Unos dicen que "aquí no pasa nada, es una simple evolución pastoral", mientras otros caen en el sedevacantismo, afirmando que Roma que ya "existen dos Iglesias distintas". Bajo la doctrina de las dos espadas ambos análisis yerran porque confunden las olas de la tormenta con el mar.
Para comprender una época es necesario distinguir los accidentes de la sustancia. Y para entender la crisis de la Iglesia, primero debemos recordar ¿QUÉ ES LA IGLESIA?: su definición tradicional e inmutable es ser el Cuerpo Místico de Cristo. No una ONG benéfica, no una asociación humana de fieles, sino la prolongación visible de Cristo en la historia.
Por lo tanto, toda reflexión seria sobre la Iglesia debe comenzar necesariamente por mirar la Persona de Cristo. El gran problema de la sofistería modernista ha tendido a contemplar al Redentor únicamente bajo su dimensión sacerdotal: el mediador, el misericordioso, el cordero del sacrficio. Eso es verdad, pero es solo la mitad de la verdad. Cristo no es "solo" Sacerdote: es también Rey en el sentido más pleno y absoluto del término. Toda potestad en el cielo y en la tierra le pertenece por derecho divino y natural, y toda la creación está sometida a su señorío.
La belleza de este misterio estriba en que ambas dignidades supremas -la corona y el altar, el gobierno y la santificación- aparecen unidas en una sola persona. Aquí es donde radica la importancia crucial de Melquisedec, aquella enigmática figura del Génesis que era simultáneamente Rey de Salem y Sacerdote del Dios Altísimo. Al contrario que en el posterior orden levítico de los judíos, donde el sacerdocio iba por una tribu y la realeza por otra, la Carta a los Hebreos proclama que Cristo es Sacerdote según el orden de Melquisedec. Esto significa que su Sacerdocio es intrínsecamente regio: Cristo es Rey mientras se sacrifica, y es Sacerdote mientras gobierna.
La Iglesia, en cuanto Cuerpo Místico suyo, participa por derecho propio de esta doble dimensión. De esta fuente brota la intuición formulada por el Papa Gelasio I (494), desarrollada por San Bernardo de Claraval y definida formalmente por Bonifacio VIII en la bula Unam Sanctam (1302). Las dos espadas representan las dos funciones legítimas del orden cristiano: la espada espiritual-sacerdocio (la custodia de la Fe, los Sacramentos y el Dogma) y la espada temporal-rey (la potestad de jurisdicción, el orden y la coerción). La regla de oro de la Ley Natural es que ambas deben actuar en armonía, pero con una jerarquía inmutable: lo temporal debe subordinarse siempre a lo espiritual, porque el fin de todo gobierno en la tierra es ayudar a que los hombres salven sus almas.
Por lo tanto, el drama central de la crisis contemporánea radica en una inversión jerárquica de estas dos espadas. Al impregnarse de los principios del liberalismo moderno, las autoridades, la realeza de la Iglesia en Roma han dejado de ejercer eficazmente la espada espiritual de su sagrado Sacerdocio: ya no se condena el error doctrinal ni se defiende con fuerza el Reinado Social de Cristo. En su lugar, el centro romano ha optado por comportarse como un poder civil y político terrenal. Actúa con la lógica de la espada temporal: utiliza la burocracia, la diplomacia global y un legalismo humano implacable para asfixiar a quienes defienden la Tradición-sacerdote. Es la figura analógica del "rey caído": una autoridad que mantiene la legitimidad formal del trono, pero cuyas órdenes dañan el bien común de la fe.
Esto dota de un sentido exacto a la célebre advertencia de Pablo VI en 1972 sobre el "humo de Satanás" que se había filtrado en el templo de Dios. El humo no levantó una estructura paralela fuera de la Iglesia; lo que hizo fue nublar y asfixiar la visibilidad dentro del mismo edificio. Por eso, no estamos ante la existencia de dos Iglesias, porque Cristo tiene UN solo Cuerpo y la unidad es una nota teológica indestructible. Lo que experimentamos es un desgarro interno: las dos espadas, que deberían nacer de la misma mano, se encuentran hoy contrapuestas dentro del mismo cuerpo. La cabeza administrativa golpea con la espada temporal-burocrática, mientras que el sacerdocio remanente se ve obligado a resistir custodiando la espada espiritual de la doctrina y la liturgia de siempre.
Bajo esta luz se comprende perfectamente el significado profundo de las consagraciones episcopales de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX). Ante un panorama donde el "rey caído" bloquea los canales normales de la gracia y la transmisión de la fe, el Derecho Natural y la teología católica contemplan el principio del Estado de Necesidad. Cuando la supervivencia misma de los sacramentos y de la doctrina incontaminada está en juego, la ley humana-temporal de la Iglesia debe ceder ante la ley suprema-espiritual sobrenatural, que es la salvación de las almas (salus animarum). Por eso es necesario comprender que las consagraciones no se realizan para fundar una "estructura cismática rival", sino como un acto de legítima defensa: es la espada espiritual recurriendo a su origen en el Sacerdocio de Melquisedec para asegurar que no se extingan los ministros de la Verdad en la tierra.
Si estamos entrando en un nuevo Calvario eclesial, no es por la aparición de dos Iglesias. Es porque lo que estamos contemplando es UNA SOLA HERIDA, UNA SOLA CORONA DE ESPINAS y UNA SOLA FLAGELACIÓN desde dentro. El misterio de la unidad de la Iglesia no se manifiesta únicamente en la gloria de su triunfo visible, sino también en el sufrimiento de su propia Pasión. la Iglesia Católica, en sus dos dimensiones, este 1 de julio entrará en su fase más dolorosa de la Pasión. El Cuerpo de Cristo permanece UNO incluso cuando sus dos dimensiones parecen incapaces de reconocerse mutuamente en la superficie, ENFRENTADAS, pero recordándonos que, al final del día, ambas espadas siguen perteneciendo al mismo Señor.
Y es por eso que, para un católico militante, vivir este desgarro interno en el tiempo presente resulta supremamente doloroso; porque las agresiones externas que inciden en la espada temporal, son parte del misterio del sufrimiento de la propia Madre. Ante esta intemperie jurídica y espiritual, no queda sino el deber de mantenernos leales y firmes al pie de la Cruz, custodiando el depósito de la fe en el Calvario, con la certeza de que el Cuerpo Místico que hoy comparte la Pasión de su Cabeza compartirá también la gloria de su Resurrección.
autor: Mar Mounier.
“Todo cristiano que quiera desenmascarar las intrigas de los herejes... debe, con la ayuda de Dios, pertrechar su fe de dos maneras: con la autoridad de la ley divina ante todo, y con la tradición de la Iglesia Católica.”
Virgen del “Perpetuo Socorro”: auxilio constante en peligros, enfermedades y calamidades, se nuestro amparo en estos días de gran confusión; hoy no es el hombre quien te llama, sino la Iglesia entera quien clama por tu intervención.
Te pedimos que salves la fiel tradición.
«Si no habla el Espíritu Santo, triste está mi alma; mi alma, sin espíritu divino, se desespera y busca incansablemente oír su voz. Constantemente deseo oír ese torrente de agua viva para que embriague mi corazón».
AL ALMA SENCILLA QUE NECESITE LEER ESTO:
El intelecto humano, en su función natural, es una potencia ordenada a la verdad. Cuando el hombre afirma, a partir de la contemplación de lo creado por Dios que "el pasto es verde", no inventa nada. Solo muestra que su entendimiento alcanza la conformidad con la realidad (adaequatio rei et intellectus. Santo Tomás de Aquino). En ese ejercicio, el alma contempla el vestigio divino ("Vestige Dei") y a partir de esa contemplación llega a comprender su fin: "es verde por el proceso clorofílico que permite su ciclo de vida, lo que lleva a entender por qué crece y para qué crece: la finalidad teleológica de la planta, su fin último". En cambio, negar la cualidad esencial del ser ("es verde") es una operación propia de la sofística, un acto de violencia contra la estructura de la Creación. Por lo cual, si el pasto es verde, afirmar que es rojo -exigiendo además ciega obediencia a tal falsedad- no es solo un error gnoseológico; es un ejercicio de tiranía que fractura la capacidad del hombre sencillo para reconocer el Logos que sostiene el cosmos.
Esta lógica es indivisible cuando se aplica al orden sobrenatural. El dogma (una verdad) "Extra Ecclesiam nulla salus" NO es una sentencia arbitraria sino la declaración de una realidad ontológica revelada a la RECTA RAZÓN del hombre: fuera de la Iglesia, el hombre queda privado de la vida de la Gracia y del orden correcto para contemplar y comprender su origen, su misión y su fin último. Por tanto, la Ley Natural y la Verdad Revelada forman una unidad que sostiene la estructura intelectiva y fiel de la salvación.
Sin embargo, frente a esta realidad, hoy nos enfrentamos a una ruptura radical. Y es cuando ha llegado el momento de reafirmar la VERDAD porque en esa verdad descansa la esencia del vestigio de Dios "¡No nos mientan. El pasto es verde!". Sin embargo se nos OBLIGA que no, que es rojo y que "debemos obedecer" a esa distorsión. Como verán, no estamos ante un "progreso" o un "desarrollo del dogma", sino ante la colisión de dos visiones del mundo, dos cosmovisiones antagónicas; en definitiva, DOS RELIGIONES DISTINTAS.
Profundicemos:
La doctrina católica, tal como fue recibida y custodiada hasta la catástrofe de la modernidad, se cimenta sobre principios que la constituyen ontológicamente, que nos explican lo que ES, lo que la HACE SER y PARA QUÉ LO ES. La estrategia actual de la curia modernista consiste en vaciar la Iglesia de estos principios sustanciales para mutilarla desde adentro. Al vaciarla de su contenido dogmático -de ser la única Verdad absoluta sobre el cielo y la tierra, con una misión clara, para un fin preciso—, la reducen a una cáscara vacía, a una carcaza que utiliza el nombre "católico" como un señuelo, pero solo para perturbar el proceso de contemplación humana y alejarla de la verdad de su Creador. Bajo el disfraz de "católico" pero con las esencias vaciadas, arrastran al hombre hacia un nuevo oscurantismo, un estado de desconexión absoluta con la realidad que manifiesta el vestigio de Dios.
Cuando Pío IX condenó el error número 15 del Syllabus -error liberal que declara la autonomía de la "luz de la razón" subjetiva, contra a la Verdad Revelada—, estaba levantando un muro contra ese veneno y engaño liberal. Hoy, León XIV al proponer una jerarquía de valores SUBJETIVOS donde la "libertad de religión" y el igualitarismo secular tienen prioridad sobre la moral objetiva, los modernistas que ocupan Roma NO están continuando la labor de la Iglesia Católica: LA ESTÁN NEGANDO.
Los católicos estamos pues ante una superchería intelectual de alcances apocalípticos: la curia post conciliar está vaciando la doctrina católica de dos mil años de la esencia que la constituye para que, una vez despojada de su autoridad soberana, pueda servir como herramienta de adoctrinamiento falsario, nos lleva hacia un luciferismo horizontal. Afirman que el pasto rojo. Y nos obligan a obedecerles. Emiten la orden de aceptar una falsedad que perturba el proceso de contemplación de Dios. ¿Qué hombre de recta razón puede cometer la locura de aceptar semejante suicidio intelectual y espiritual? Desgraciadamente, muchos. Y, alejados de la Verdad, sus almas se alejan también del camino de la Salvación.
Es imperativo denunciar esta operación. Los fieles deben comprender que la fidelidad a Cristo exige hoy el discernimiento frente a quienes, ocupando las cátedras de la autoridad, han decidido que la Iglesia de los mártires sea reemplazada por una estructura meramente humana de instigación preternatural (demoniaca-subversiva), desconectada de la verdad, volcada al mundo y divorciada de su propia ontología divina. La salvación de las almas no se encuentra en esa nueva religión del hombre, sino en el retorno, la custodia y la defensa a la inmutable Verdad católica de siempre, preservada en la Tradición que exige el "adaequatio rei et intellectus" (tu intelecto debe adecuarse a la realidad para comprender la obra de Dios, tu origen, tu misión y tu fin último: DIOS), que los modernistas intentan, perversamente, subvertir y sepultar bajo su luciferno vaciamiento doctrinal.
Lo que CONDENA el Papa Pío IX en el Syllabus Errorum de 1864, específicamente bajo el error número 15, como lo hace la Iglesia de dos mil años: la falsedad de la frase liberal "Todo hombre es libre para abrazar y profesar aquella religión que, guiado por la luz de la razón, considere verdadera”.
Lo que afirma hoy Leon XIV: "Tenemos la tendencia a pensar que cuando la Iglesia está hablando de moralidad, que el único tema de moralidad es el sexual. Y en realidad, yo creo que hay temas mucho más grandes, más importantes, como la justicia, la igualdad, la libertad de hombres y mujeres, la libertad de religión, que tendrían prioridad antes que ese tema en particular". León hoy, defiende la idea liberal modernista de la "libertad de religión", que la Iglesia Católica de dos mil años condena y que Pio IX, alerta.
Estamos pues ante dos religiones distintas.
autor: Mar Mounier.
Has anyone ever wondered why Do is called Do, Re is called Re, and Mi is called Mi? The story behind the origin of the musical scale is interesting and unexpected.
It all begins with a Benedictine monk who lived in the 11th century (995–1050), named Guido d’Arezzo. He noticed a peculiarity in a very popular hymn to Saint John the Baptist at the time.
This hymn was composed of 7 verses, each with a different musical note. For this reason, the monk named each note using the first two letters of each verse. Here is the hymn:
Ut queant laxis (Ut) Resonare fibris (Re) Mira gestorum (Mi) Famuli tuorum (Fa) Solve polluti (Sol) Labii reatum (La) Sancte Ioannes (Si)
(So that your servants, with free voices, may resound the wonders of your deeds, cleanse the guilt from our stained lips, O Saint John the Baptist)
Since the syllable “Ut” was not easy to sing, it was replaced by “Do” in 1640 by Giovanni Battista Doni.
Not many people in the world of music, today so far removed from God, know that the names of the musical notes come from a hymn to the greatest of His prophets. Happy Saint John’s Day!
San Emigdio de Ascoli (siglo III-IV, mártir) es invocado especialmente contra los sismos. Esta devoción se fortaleció en Italia tras terremotos históricos. Una versión recomendada (asociada a la tradición y mencionada en contextos papales, como referencia de Benedicto XVI) es:
En oración por Venezuela. En oración por quienes se hallan bajo los escombros, para que sean rescatados pronto; por quienes murieron, para que Jesucristo los acompañe a la morada eterna; por quienes lo perdieron todo.
El Sagrado Corazón de Jesús acompañe a este pueblo. 🇻🇪❤️🔥
La izquierda es más degenerada
Un estudio de la Universidad de Viena publicado en Scientific Reports demuestra que el desplome de la natalidad en EE.UU. lo protagonizan los ciudadanos de izquierda. Tienden a no generar hijos. Los conservadores, en cambio, mantienen la fecundidad en el nivel de reemplazo. Generan más vida.