Soy como Pizarnik cuando escribió: "Es probable que no me llame más. Pero si llama, juro por lo poco que quiero, por lo poco que venero, por mi infancia inenarrable, por mi adolescencia muy demasiado excesivamente dolorosa, que no me entregaré."
Un párrafo después: "La llamé."
Cosas del pueblo, hoy se perdió una carpincha, encontraron una con “características similares” para entregarla al dueño le pidieron una prueba de confianza, el tipo trajo dulce de membrillo y le cantó “que lo que quiere la chola” y la chola vino.
Archívese el caso.
que lo haya escrito de puño y letra con una caligrafía adolescente y el corazón en la mano lo hace aún más inmenso en su inmensidad. un tipo que no dejó alma sin conmover. eterno y etéreo.