En una crisis, el dinero pierde valor pero el capital social lo vale todo. Un buen carácter y las buenas obras son ahorros en el banco del corazón; el buen samaritano te rescata en la calle, pero el buen nombre te abre las puertas de un hogar.
Hacer el bien es acumular misericordia. Las riquezas materiales se caen con los terremotos, pero el capital social y el testimonio ante Dios quedan intactos. Como dice Hebreos 6:10, Dios no olvida tu trabajo de amor. ¡En el día malo, esa siembra da su fruto!
El placer no enseña tanto como el dolor, ni las ganancias enseñan tanto como las perdidas. No permitas que tus errores se conviertan en tus peores verdugos. Aprende humildad, para que puedas perdonarte a ti mismo, y ser libre verdaderamente.
Los jóvenes se ven acorralados financieramente hablando, porque se casan primero, tienen hijos, y es después que piensan tener una casa. No sé si es que están pensando al revés. Pero veo mucha crisis matrimonial, a causa de haber hecho así.
En la vida y en el Reino, si tú siembras limones, no puedes esperar naranjas por "suerte". Si una persona estudia, ahorra y es íntegra, tarde o temprano va a prosperar. Eso no es suerte, es la consecuencia de sus decisiones.
Es muy difícil estar en paz cuando el bolsillo está vacío. La falta de dinero trae estrés, y el estrés trae enfermedades y peleas en la familia. La prosperidad no es un lujo, es libertad.
Hay una gran diferencia entre llevar una vida religiosa, a una vida espiritual. Ser religioso, solo te exige aparentar piedad. Es como mas fácil, en cambio, la vida espiritual te lleva a tener cambios en el corazón.
Estamos viviendo un estado de "anestesia emocional" De repente la mente se protege apagando las preguntas, porque sabe que las respuestas no dependen de uno, y eso genera ese vacío donde los sentimientos están, pero no se encuentran. ¡Ayúdanos Jesucristo!
Es impresionante cómo un terremoto nos puede cambiar toda la vida en segundos. Trabajamos, construimos, planificamos el mañana; y de repente, en un abrir y cerrar de ojos, la tierra se mueve y todo lo que humanamente teníamos seguro, se desvanece.
La creación quedó afectada cuando el ser humano pecó. Los terremotos y desastres son el reflejo de una creación "enferma" que gime por ser restaurada, tal como un cuerpo sufre dolores antes de dar a luz. No es Dios lanzando castigo; es la consecuencia de un mundo caído.
Dios no está lejos en la tragedia; está en medio del dolor. Él sabe lo que es sufrir: Él vio cómo Jesus perdió el referendo ante Barrabás, vio cómo se sortearon su ropa debajo de la Cruz, vio cómo Judas lo vendió y sus amigos huyeron, quedando solo en la Cruz
Venezuela, tú eres indestructible, y tu gente tiene una capacidad de adaptarse y reinventarse ante las adversidades, como muy pocos en este planeta; y si hablamos de su buen humor, amabilidad, hospitalidad y generosidad, los hacen mucho más admirables. ¡Venezuela te levantarás!