Mexico could, if it chose to, inject real chaos into global financial markets with silver exports being the most obvious pressure point. The fact that this is not even part of the conversation is telling. The leverage exists but the awareness does not.
This is a basic failure of statecraft. Policymakers speak fluently about norms and cooperation while overlooking the few hard assets that actually move markets. The result is comic: a country with genuine leverage behaving as if it has none, largely because it does not realize it does.
Los boomers creen que los “lujos” son caros porque en su juventud lo eran. Hoy ocurre lo contrario: la tecnología y los caprichos cuestan cada vez menos, mientras que lo básico —vivienda, educación, salud, cuidados— se dispara.
El problema no son los gadgets, es que la vida esencial se ha vuelto prohibitiva.
El mundo está cambiando pero mucha gente no se da cuenta, y por eso no entienden que las políticas que se aplicaban antes ya no solucionan los problemas de la actualidad.
Si no se actúa, al final ocurre lo que está pasando: el descontento cada vez es mayor y se polariza la opinión pública.