Ojalá todos fuéramos conscientes de lo importante que es tener empatía con los sentimientos de los demás. Tener la capacidad de decir: "Yo sé que eso le haría sentir mal, no lo haré" podría cambiar tantas cosas.
Y cuando se te baje el ego y te alcance la madurez,espero que te des cuenta de que siempre estuve para ti, incluso cuando sabía que no era sano para mí, que fuiste cruel y no lo merecía, es como si me hubieras castigado por amarte.
Analicen sus propios actos antes de cuestionar el cambio de los demás. A veces, nadie cambia de la nada; simplemente se cansa de ser tratado de una manera que ya no está dispuesto a aceptar. Si alguien se aleja, pregúntense por qué.