"Lo que pasa es que vos nunca escuchaste Spinetta".
Es EXACTAMENTE el punto.
Al Indio Solari lo escuchás aunque no quieras. Hace 50 años que la Argentina suena así. En las canchas, en las oficinas, en las obras.
Nunca sonó Spinetta mientras se cargaba una losa.
Nunca nos subestimó. Nos habló en lunfardo de cosas complejas y con palabras pretenciosas contó secuencias de esquina. Hizo bailar a los filósofos y leer a los ladrones.
Hoy llora un pibe en la villa, una chica en la facultad, un laburante precarizado, un intelectual, un preso, una maestra, un desocupado, una ama de casa, un borracho y un ex ministro. Lo lloramos y sabemos que el asunto está ahora y para siempre en nuestras manos.