Una vez dejé a alguien a quien yo amaba demasiado porque no quiso ir a la farmacia a comprarme aspirinas cuando yo tenía mucho dolor de cabeza. Tuve que ir yo, y en ese momento me imaginé cómo se comportaría en el futuro, enfrentando situaciones difíciles y sufriendo con mis hijos. Si así se comporta ahora, ¿qué pasará cuando las circunstancias sean más complicadas? Créanme; están mejor solas que al lado de alguien que no tiene empatía alguna.
Los propósitos de Año Nuevo de Virginia Woolf en 1931: “No tener ninguno. No estar atada. Ser libre y amable conmigo misma. A veces leer, a veces no leer. Salir, sí, pero quedarme en casa a pesar de que me inviten. En cuanto a la ropa, creo que compraré una buena”.
Me hace muy mal ver gente que pasea a sus perros y les tironea cada vez que se frenan a olfatear un pastito. Mirá Sylvia, esa media hora es la única que tiene el pobre animal para oler un poco de aire libre antes de meterse en ese 2 ambientes con olor a naftalina. DEJALO.