No le crean más las mentiras a los Repúblicanos, a Kast y sus esbirros.
Chile venía tratando de estabilizarse al alza, no a la baja.
Llegan ellos, cambian todo radicalmente, la pifian y el mercado dejó de creerles.
A partir de ahí comienza el desmorone.
La solución es que se vaya Quiroz y retrocedan con su reforma estúpida que solo va empeorar las cosas.
Esto ya lo saben, ya chocamos con Iceberg.
Que anecdótico: Los mismos parlamentarios que se oponen al secreto bancario, son los mismos que en tres meses no han presentando ninguna iniciativa legislativa, es decir, 0% de moción.
Vergonzoso y grotesco. Este sujeto, que recibe mensualmente con cargo a dineros del Estado más de 7 millones de dieta y más de 12 millones en asignaciones, cree que solo debe trabajar 3 días a la semana…
Cada vez que se anunciaba una nueva buena cifra en el segundo semestre 2025 había gente que lo atribuía a que el empresariado tenía confianza en un cambio de gobierno. Necesito que esa gente me explique por qué una vez electo Kast, se produce esta fuga de capitales.
La derecha siempre ha endiosado al Consejo Fiscal Autónomo, que ayer demolió su reforma tributaria. El CFA le reprochó a Boric el estres fiscal, pero a Kast lo saca al pizarrón por la incertidumbre total de su "reconstrucción".
Se aprobó la propuesta de restablecer el MEPCO presentada por la izquierda, así tú no tienes que seguir pagando todas las alzas en la bencina.
La derecha votó en contra. Acá está como votaron:
Lo que ya piensa una gran cantidad de personas. Y que en un par de meses será una gran mayoría.
¡¡¡ Y va a quedar la cagá, y va a quedar la cagá, y va a quedar la cagá !!!
En 24 horas se producen dos secuestros extorsivos. Gravísimo que este delito se haga más frecuente. Urge detener estas bandas. El combate a la delincuencia no se realiza con eslóganes, sino con gestión y trabajo. Criticar siempre es lo más fácil, pero otra cosa es con guitarra.
Sugiero ver Lo que Importa de Matamala. Capítulo de ayer 22 de abril de 2026.
Claudio Agostini explica todos los elementos de la reforma tributaria de Kast.
La parte más interesante (minuto 13 aprox) que desacredita la teoría del chorreo:
1. "Cuando tu bajas la tasa de impuesto corporativo se genera potencialmente mayor inversión hasta ahí. Esa mayor inversión te genera algo mas de crecimiento, y eso aumenta la recaudación fiscal. Toda la evidencia histórica que tenemos es que esa recaudación, NUNCA es mas recaudación que la que perdiste. Habrá déficit".
2. "Hay un paper que acaba de salir, del International Tax and Public Finance, donde se miraron durante 30 años las reformas tributarias de muchísimos países viendo el impacto que tenía en la recaudación y el crecimiento. Sobre el crecimiento, en promedio el impacto es CERO".
Resumen primeros 17 días: Valenzuela diciendo que Chile está en quiebra / Sedini diciendo que delincuencia subió 270% / Ivan Poduje puteando a daminficados del incendio / Trinidad Steinert cobrando venganza por lío amoroso / Baja en encuestas sobre 10%. Gobierno en emergencia…
La UDI debiera entregar una explicación frente a los graves antecedentes del caso que llevó a la cárcel al ex fiscal Guerra. Se acredita que el imputado "condicionaba sus decisiones a la postura de la UDI" y que existía una "estructura de comunicación triangular entre Guerra, Hermosilla y Andrés Chadwick".
Tenemos senadores burdamente pauteados por los peores criminales. La impunidad resultó ser un copy paste desde la cárcel y toda la derecha se cuadró. Vergonzoso
El principal error que puede cometer un político es creer que el país en que vive él y los suyos es todo el país. Es un error antiguo, casi inevitable, porque los políticos tienden a rodearse de personas que piensan como ellos, que leen lo mismo, que frecuentan los mismos restaurantes y comparten las mismas indignaciones. La burbuja no es una metáfora: es una arquitectura mental que se construye ladrillo a ladrillo, conversación a conversación, hasta que el mundo de afuera deja de ser legible.
Ese fue el error primario y esencial del gobierno de Boric. Creyeron que el país primaveral, recién despertado, ansioso de nueva constitución, lleno de ilusiones y lector de papers en inglés, era Chile. Era su Chile, sin duda —real, legítimo, apasionado—, pero era una fracción. No vieron, o no quisieron ver, la inflación royendo los presupuestos familiares, la inmigración descontrolada generando tensiones que ningún documento programático sabía cómo nombrar, las bandas armadas instalándose en territorios que el Estado había abandonado mucho antes del estallido, las quiebras silenciosas y el cierre de negocios que la suma del estallido y la pandemia había dejado como herencia. Gobernaron para el Chile que los votó y se sorprendieron cuando el resto del país les pasó la cuenta.
Kast está cometiendo el mismo error, pero agravado por la pésima calidad intelectual de su equipo. Si el error de Boric fue exceso de optimismo —creer que el país era mejor y más nuevo de lo que era—, el error de Kast es el exceso opuesto: el catastrofismo como programa, el apocalipsis como promesa electoral que nunca termina de cumplirse. Ellos creen vivir en Hiroshima después de la bomba atómica, en un país reducido a escombros del que habría que partir de cero. Piensan que todo Chile odia visceralmente a Boric tanto como lo odian ellos, con esa intensidad casi personal, casi biográfica, que tiene el odio de los que se sienten robados de una historia que les pertenecía.
Pero no. Creen que el ansia de normalidad es un ansia de orden, cuando en gran parte el orden ya es un hecho y la normalidad ya es normal. La mayoría de los chilenos no se levanta cada mañana pensando en Boric: se levanta pensando en sus hijos, en sus deudas, en el taco de la autopista. No ven que la injusticia vuelve a doler, que el desprecio vuelve a ser despreciable, que hay una fatiga nueva —distinta a la del estallido— hecha no de rabia sino de decepción acumulada. No ven que este es un país que quiere crecer, no castigar. Que quiere soluciones, no venganzas. Que tiene memoria suficiente para saber que ya vivió este libreto y no terminó bien.
No entienden ninguna sutileza y se desesperan porque la gente no está tan desesperada como ellos. Por eso inventan polémicas que no existen, robos que solo ellos imaginan, enemigos que necesitan con urgencia para no tener que explicar qué proponen. Siguen siendo únicamente la oposición a Boric —su definición, su razón de ser, su horizonte— y no su alternativa. Una oposición que no logra convertirse en proyecto termina siendo apenas un eco, cada vez más débil, de lo que combate.
Todo esto, sumado a la pequeñez del propio presidente cuando se desespera —esa tendencia a la reacción desmedida, al agravio personal, a confundir la política con el ajuste de cuentas—, les augura un futuro más triste de lo que ellos mismos son capaces de imaginar. Y lo más irónico es que ese futuro ya está ocurriendo, mientras ellos siguen mirando hacia otro lado. Todo, por cierto, esta empezando, y puede mejorar pero la señales, que alguna vez fueron alentadora, ya no lo son. Los errores de la segunda convención parecen no haber sido aprendido del todo.
Buena nueva que deja vara alta al gobierno de "emergencia": robo violento de vehículos (incluidos portonazos) registra la menor cifra en 6 años. La noticia se suma al descenso sostenido de homicidios desde el peak de de 6,7 x cada 100 mil habts. en 2022 a un 5,4 en 2025. Súmele el declive de los ingresos irregulares en un 54% desde 2022 y la reducción de la violencia rural en la Macrozona en un 80%.