Qué atractivo es cuando alguien sabe comunicarse bien. No desaparece, te cuenta lo que hace, se disculpa si tarda en responder y no te deja adivinando nada. Eso que es tan básico, es lo que enamora y no cuesta nada.
Por acá todo va bien y con solo pensar en tí sale el sol en mi vida... y hoy ha estado muy soleado mi día. Si vienes a buscar una señal para iluminar el tuyo que sepas que te llevo en el corazón, como un mapa para encontrar el camino a casa.
Solo quería que lo supieras.
Estamos acostumbrados a verlo como debilidad pero interiorizar el poder que nace de la presencia, del amor por otros y de la confianza es verdaderamente una fortaleza distina, sí, pero mas real y honesta.
La fortaleza no es dominio sobre el otro sino dominio sobre uno mismo.
Hay mucho poder en imponerse, en dominar e incluso en vencer. Sin embargo hay un poder aún más profundo que no necesita gritar para hacerse sentir: la energía de cuidar.
Porque desde ahí ocurre el transformar sin luchar, suavizar sin someter y conectar en lugar de confrontar. El don de la ternura desarma lo que parece imposible de tocar y conecta en donde la fuerza jamás podría.