@LONELYMESSX < birras y hablarme de tus hazañas como villano, las vidas que has destrozado y todos los polvos que has echado con cualquier femme fatale de poca monta...
—Sábado. 7:50 P.M. Grant ha ido a la dirección proporcionada por @LONELYMESSX, a sus ojos y por el momento, un anónimo cobarde. No va solo. Le acompañan sus nervios y su característica cara de pocos amigos.
No sabe qué va a encontrarse o a quién. Espera que sea en singular >
@LONELYMESSX < vivo. Lo sabía. Pero cada minuto que pasemos es un minuto menos para conseguirlo.
—Cortante y conciso. Tal vez no lo más acertado si quiere que el contrario le eche un cable. Pero es uno de los tantos defectos de Grant—.
Supongo que no vas a hacerme invitarte a unas >
@LONELYMESSX < contrario, pero tras la furia se esconde la más profunda desesperación. Últimamente las cosas para el más alto van cuesta abajo y sin frenos. Y aunque no lo admita, ya no puede más—.
@LONELYMESSX < que no te habría echado de menos.
—Se arremanga, pero no es preparativo para una pelea. Más bien, tiene calor. Probablemente de los nervios—.
Pero ahora no tengo tiempo para estupideces. ¿Qué sabes?
—Los orbes enfurecidos de Grant se posan en la mirada azul del >
@LONELYMESSX < Tiene tantas preguntas que hacerle y de su boca solo sale una palabra, una casi acusatoria—.
Tú...
—Tal vez de ese modo el contrario le refresque la memoria acerca de quién es. Por el momento, se queda frente a él con una mirada intimidatoria. Bien podría decirse que >
@SWFTWND < un programa instalado que puede localizar mi dispositivo móvil. Una buena pista, que no hará falta. Porque si es necesario, reventaré a quien sea con mis propias manos.
—Hace un gesto para recrearlo y acto seguido va a por el portátil para entregárselo—.
@SWFTWND —Arrastra una mano por su rostro, la cual casi lo cubre entero. Tienen diferentes puntos de vista, pero por esta vez no quiere discutir, así que cede—.
Está bien... ¡Veinticuatro horas y no se hable más! Si no hay aviso, ya sabes. Te dejo el portátil por si acaso. Tiene >
@SWFTWND —Mientras lee y relee, mira a Giovanni cual padre orgulloso, cosa que no aceptará en voz alta. Él no le ha abandonado aunque teme que algún día lo hará—.
No me fío, pero sí confío en mí. Sabré defenderme. Llevarte sería arriesgar. Pero podemos hacer algo. Si no doy señales de >