Ella ha perdido la confianza en el calendario; cada día, más incierto que el anterior, aniquila sus esperanzas. Pero ella continúa de pie, ahora frente a un noviembre que la acaricia suave: sin promesas ni consuelo, sino con respeto por su valentía de aguardarlo sonriendo.
Leda🦋
Dicen que si ignoras a la Bruja de los Duendes tendrás mala suerte hasta el siguiente octubre. Si la compartes te dará suerte en donde más la necesites…
Dicen…
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Si mañana no estoy,
díganle a la vida que fue una hija de puta conmigo.
Que no me lo puso fácil,
que me apretó las costillas hasta romperme por dentro,
que me puso a prueba una y otra vez,
como si no fuera suficiente con una.
Díganle que me empujó contra todos los muros,
que me gritó al oído que no podía,
hasta el punto de dejarme incluso sin poderla oír más,
que me dejó sin aliento muchas noches.
Pero también díganle esto:
que pese a todo, se me llevó por delante de pie,
y no de rodillas.
Porque yo no sé vivir de otra manera.
Porque siempre he vivido al filo de lo imposible,
rozando el abismo con los pies,
desafiando cada “no” que me lanzaron.
No por valentía,
sino porque no supe hacerlo distinto.
Y si un día llega la caja de pino,
que no lloren por lo que no tuve,
que no hablen de lo que me faltó,
porque yo —a mi manera—
lo viví todo.
Y eso es lo único que me llevaré.
Así que si tienen que contar mi historia,
que digan la verdad:
que la vida fue dura, sí,
pero yo lo fui más.
Que la vida me tumbó,
pero jamás me vio arrastrarme.
Porque si mañana no estoy,
es porque lo di todo.
Porque me rendí.
Y me volví a levantar.
Porque lo bueno de tocar fondo es que ya no
puedes caer más.
Díganle a la vida lo que fue.
Y díganle quién fui yo.
Noah Higón