Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor.
1 Juan 4:7-8
Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
Lamentaciones 3:22-23
Y recuerden esto: si el dueño de una casa supiera a qué hora viene el ladrón, se quedaría despierto y no dejaría que el ladrón entrara a su casa. Por eso tienen que estar listos, porque el Hijo del hombre vendrá a la hora menos pensada.
Mateo 24:43-44
Con su poder divino, Jesús nos da todo lo que necesitamos para dedicar nuestra vida a Dios. Todo lo tenemos porque lo conocemos a él, quien nos llamó por su gloria y excelencia.
2 Pedro 1:3
Fijémonos entonces que nos rodean muchísimas personas que demostraron su fe. Corramos sin fallar la carrera que tenemos por delante. Quitemos de nuestra vida cualquier cosa que nos impida avanzar, especialmente el pecado que nos hace caer tan fácilmente.
Hebreos 12:1
Adoro al SEÑOR porque él me guía; incluso en la noche, me orienta y guía mis pasos. Siempre tomo en cuenta primero al SEÑOR; nada me hará tambalear, pues él está a mi lado.
Salmos 16:7-8
La paz de Dios hará guardia sobre todos sus pensamientos y sentimientos porque ustedes pertenecen a Jesucristo. Su paz lo puede hacer mucho mejor que nuestra mente humana.
Filipenses 4:7
Demos gracias a Dios, quien por medio de Cristo nos lleva siempre en su desfile triunfal. A través de nosotros, esparce por todas partes el conocimiento acerca de él, como si fuera una suave fragancia.
2 Corintios 2:14
Los hijos son la herencia que nos da el SEÑOR; los frutos del vientre son la recompensa que viene de Dios. Los hijos de un hombre joven son como flechas en las manos de un guerrero.
Salmos 127:3-4
Dios es capaz de cuidarnos para que no caigamos, y puede también hacernos entrar a su presencia gloriosa con gran alegría y sin falta alguna.
Judas 1:24