este domingo no se juega solo una final del mundial: se enfrentan dos formas opuestas de entender la vida
por un lado, Argentina representa la materialización una low trust society. la exaltación de la trampa, el marrullerismo con la excusa de la pasión
un equipo que ha llegado a la final arrastrándose entre ayudas arbitrales y juego sucio, porque en su modelo del mundo el que respeta las reglas es un pardillo
se aprecia en la estética: tíos hiper-tatuados que parecen sacados del patio de una carcel panameña, sin clase, sin saber estar y con un comportamiento visceral sin respeto por el rival
por el otro lado, España representa el orden, la estructura, la táctica. el respeto por el rival y por las normas del juego. La representación de una high trust society y de los valores europeos llevados al césped: un sistema donde cada individuo cumple su función sin hacer trampas, porque confía en que el sistema y el esfuerzo colectivo le van a recompensar
no es solo fútbol, este domingo se enfrenta la civilización contra la barbarie
La FIFA prohíbe las manifestaciones políticas por parte de los jugadores, ya sea mediante pulseras, camisetas, mantas o incluso cánticos.
A Rodri y a Morata los suspendieron un partido por cantar “Gibraltar es español” durante la Eurocopa.
Ahora los jugadores de Argentina exhibieron una manta con la leyenda: “Las Malvinas son Argentinas”.
¿Adivinen qué va a pasar?
Absolutamente nada.
Tout allait remarquablement bien, entre le défilé du 14 juillet et l'ouverture d'un nouveau chapitre de négociation.
Mais, drame. En un geste agacé, Zelensky vient de compromettre les chances de son pays de jamais rejoindre l'UE.
Hombre, Unai, te lo explico encantado.
Imposible es que cada vez haya que trabajar más para tener la misma capacidad adquisitiva, dentro de un país en el que el sueldo real lleva 30 años prácticamente estancado. Si quieres te explico el régimen impositivo para las horas de más que se facturan por cuenta propia, ya sabes, para compensar la inflación.
Imposible es que la capacidad de ahorro sea cada vez menor, mientras el precio de vivienda se ha disparado entre políticas ineficientes y proselitismo que tú mismo has hecho.
Imposible es que intentes colar al currito (porque te conviene) que cada vez le piden más porcentaje de su actividad, pero en cambio los servicios públicos son peores.
Imposible es que seáis tan jetas que no lo veáis porque ahora no os conviene… y ante la realidad tozuda vengas aquí a intentar aleccionar al trabajador con propaganda barata e irreal.
Aprovecho para preguntarte qué es para ti un “salario alto” en España. Me interesa mucho tu opinión.
Me pregunto quién será el público objetivo de la ropa Dmocracia. Llevar eso puesto es como ir por la calle con un pito silbando y gritando que eres subnormal.
Disculpa que te responda con un mucho texto. Sé que detrás de esas palabras hay una inquietud real y compartida por muchos españoles, ya sean fieles católicos o personas de buena voluntad: la realidad plasmada en los datos y la experiencia objetiva evidencia que estamos sometidos a una operación de ingeniería social para reemplazar nuestra población con inmigrantes de origen africano, hispanoamericano y asiático.
La salvación del alma no exige la disolución de España. Eso es verdad. Nadie está obligado, para salvarse, a aceptar que su patria se convierta en una amalgama de gentes desarraigadas. La fe católica no es un cosmopolitismo liberal que obliga a borrar las identidades naturales. Dios mismo ha querido que los hombres viviésemos en pueblos concretos con su historia y sus costumbres. La Iglesia nunca ha enseñado que debamos renunciar a eso, al contrario ha consagrado a las patrias cuando éstas se ordenan al bien común y a la verdad revelada. Nuestra nación fue consagrada al Sagrado Corazón de Jesús el 30 de mayo de 1919, autorizada por el Papa Benedicto XV y con la presencia del Rey Alfonso XIII.
El problema viene cuando la noción de identidad como inserción en un linaje natural familiar y comunitario es envenenada por el sesgo únicamente biologicista y racial en el sentido ideológico de la palabra.
España es, ante todo, una realidad histórica y espiritual: un pueblo forjado en la fe católica, en el III Concilio de Toledo, en la Reconquista, en la unidad de los Reyes Católicos, y en una cultura que lleva el nombre de Cristo en su misma raíz. Por este legado hay que respetar el principio de caridad evangélica cuyo orden empieza por los más cercanos hasta los más lejanos y que la filantropía de corte masónico ha pervertido en la forma mentis de tantas personas bienintencionadas.
Sobre la inmigración y el bien común.
La doctrina católica es clara (Catecismo n. 2241). Lo que está ocurriendo en muchos lugares de España no es “acogida” en el sentido evangélico, sino un proceso de sustitución demográfica y cultural acelerado, con escaso control y exigencia de asimilación, y soy testigo directo de ello desde el poniente almeriense donde ejerzo el ministerio sacerdotal. Cuando esto genera guetos, delincuencia importada, islamización de barrios enteros o simple presión sobre los servicios públicos y la identidad colectiva, no es “racismo” señalarlo. Es de sentido común y responsabilidad social. Por esto la Iglesia no está obligada a bendecir la descomposición de las sociedades cristianas, al contrario de lo que algunos pastores ciertamente promueven omitiendo lo que acabo de señalar. Así pues considero que justamente el Papa León XIV está reorientando la deriva cómplice con el actual sistema inmigratorio hacia la postura correcta que recoge el Catecismo. El ejemplo claro son sus discursos en Canarias y ayer en Lampedusa, donde el Papa llama en definitiva a que se apliquen medidas coherentes. Se podrá estar más o menos de acuerdo, pero no es de recibo leer las barbaridades que se leen y encima cuando se trata de corregir, se asume un victimismo poco coherente con la valentía que se presume.
Dicho esto, hay que distinguir entre la realidad que señalas y el modo de nombrarla. Llamar sistemáticamente “invasor” a toda persona que llega de fuera, sin distinción, roza el desprecio de la dignidad humana. Cada inmigrante es un alma redimida por Cristo. Eso no impide, más bien lo exige, que haya orden a través de remigraciones y las medidas que profesionales en seguridad fronteriza estimen oportunas.
Lo católico no es el nacionalismo étnico cerrado ni la idolatría de la sangre. Eso es pagano. Lo católico es amar la propia tierra y su tradición cristiana como un don recibido, defenderla con prudencia y fortaleza, y al mismo tiempo estar dispuesto a acoger a quien llegue con buen propósito, de forma ordenada y no en flujos invasivos.
En tener estas cuestiones claras nos estamos jugando que de verdad sepamos lo que defendemos.
The incident has been reviewed, and we have no concerns over the officer's actions and we are satisfied that they were reasonable and proportionate in the circumstances.
We would ask that footage is not further shared to allow the legal process to take its course.