ANGEL DI MARIA: "Mi primer "gustito" cuando comencé a ganar plata fue un Peugeot 206."
"Ese año me había ido muy bien en el debut y logramos clasificar a la Libertadores. Con los primeros premios que cobramos por el torneo, decidí que era momento de darme mi primer gran gusto: me compré un Peugeot 206 negro, bajito, con ese toque deportivo que a mí me encantaba. Lo saqué directo de la concesionaria, pero había un pequeño detalle técnico: ¡no sabía manejar! Mi viejo fue el que lo trajo hasta la casa, y mientras él entraba a buscar a mi mamá para darle la sorpresa, mis amigos ya estaban afuera esperándome. Yo les había presumido que ya tenía el auto, así que no me podía quedar ahí parado viéndolo. Estaba solo, con los nervios de punta y un coche manual que me intimidaba, pero las ganas de estrenarlo eran más grandes que el miedo."
"Uno de mis mejores amigos me dijo: 'Dale, subite, yo te enseño ahora mismo', y así arrancamos. Mi viejo salió a la calle y yo ya no estaba; me había ido a dar la vuelta a la manzana pistoneando y haciendo un desastre. Se me apagaba en cada esquina, el auto saltaba y yo sentía que lo iba a romper todo, pero mi amigo me decía: 'Tranquilo, Angelito, es normal, en la próxima esquina ya no se te para'. Y ahí iba yo, prendiendo el motor una y otra vez, aprendiendo a punta de tirones y risas. Fue un momento increíble porque representaba todo lo que estaba logrando; pasé de las carencias a tener mi propio coche, y aunque no sabía ni meter los cambios, sentía que finalmente estaba empezando a manejar mi propio destino."
Quiero felicitar a este Guerrero anónimo que se plantó en el tribunero y les dijo en la cara a los porteños y al fútbol argentino lo boludos que se ven hablando de Central y Di María.
Y lo peor es hoy, ya no le podemos echar la culpa ni a Yael Falcon Verde, ni a NOVElli, ni al Chiqui Mafia, ni a Chorroviggino, ni a Luchito el secanucas, porque Central nos ganó bien y limpiamente
Qué vergüenza los de Independiente imitando a Estudiantes. Todo impostado, como el boludo del curso que quiere imitar al gracioso. Jugaron toda la vida con el caballo del comisario, no sean ridículos. Encima el árbitro fue empleado de Grindetti.