Algunos nos despertamos con sueño por la felicidad de irnos a dormir tarde, y otros se despertaron con sueño y con la amargura de haberse quedado con las ganas. Buen día, finalistas.
Me duele mucho el pecho y no sé si será ansiedad por todo lo que tengo que resolver, si es culpa del partido de Boca o si me está por dar un infarto, o las 3.