Cambiar a Molina por Montiel es como dar vueltas las pilas del control, vos sabes que siguen siendo las mismas pilas de mierda pero por alguna razón funciona
Lo dijo, lo predijo y se cumplió. Qué la sombra no te asuste, porque el sol está de tu lado.
Se hizo gigante, el gran Alfaro.
Cazador de utopías, de sueños y, ahora, de realidades.
¡Vamos Paraguay!