Reitero el mje que publiqué hace un par de días y que borré por no poder responder o bloquear los comentarios desubicados, en plena peregrinación por la Tierra de Jesús, el Mesías que ya llegó.
La semana pasada estaba en Jerusalén, en la Plaza del Muro Occidental. Fuimos porque nos llevó la guía, judía, en un paseo que parece ser habitual para quienes visitan Tierra Santa con grupos.
Yo no iba a pasar al “muro de los lamentos” (no es el muro del Templo, del cual no quedó "piedra sobre piedra", según la profecía del Hijo de Dios hecho hombre) porque, entre otras cosas, no quería ponerme la kipá (el día en que un musulmán o un judío se coloquen una cruz para entrar a una iglesia, entonces lo pensaré).
Me quedé con otros en la plaza del muro occidental, a la espera respetuosa y en silencio (esto es antes de pasar al muro).
Un grupo de unos 100 jóvenes adolescentes, observantes al parecer por las vestimentas, estaban entrando al muro.
Yo estaba de sotana, como siempre. Entonces vinieron algunos de ellos y, sin acercarse demasiado, comenzaron a insultarme y a reírse durante varios minutos. Como no les prestaba atención ni les respondía, se cansaron del “juego” y se fueron (nunca me escupieron).
No grabé el hecho (iba a ser para peor), pero algunos sí tomaron fotos y vídeos; como eran menores y quizás se trataba de una tontera adolescente, mejor ni exponerlos. Pero el hecho sucedió. Todo fue no en el muro sino en la plaza del muro, antes de entrar.
Finalmente, nuestra guía nos pidió perdón y dijo que eso poquísimas veces pasa en Jerusalén y, si sucede, es sobre todo cuando hay grupos “ultra-ortodoxos” (como les llaman); pero que no es habitual y que hasta está penado por la ley.
Le respondí: “No pasa nada; sé que no todos son así”.
De hecho, no tuve ningún otro problema en 10 días de sotana y caminando más de una vez en el barrio judío.
Pero pasó.
Por último: para quienes preguntaban por la seguridad, la guerra, etc. No hay ningún inconveniente y es todo súper seguro.
Judíos, árabes y cristianos están felices de ver que llegan peregrinos y turistas pues han sido muy duros económicamente hablando estos dos años de guerra.
¡Ojalá todos algún día puedan venir a peregrinar!
Recemos por la conversión de los judíos, para que lleguen a conseguir en plenitud la redención, como decimos en cada Semana Santa durante la Misa.
¡Viva Cristo Rey!
PD: comentarios desubicados serán bloqueados.
Christine Anderson: “el covid fue una prueba para ver lo fácil que sería hacer a los individuos libres obedecer, ya lo han establecido, créanme son más inteligentes ahora. Nos enfrentamos al movimiento totalitario más peligroso y despiadado de toda la historia de la humanidad"
El profesor y físico Will Happer, experto en cambio climático, asegura que décadas de propaganda y desinformación han engañado a la sociedad con fines poco claros y esto ocasionará un gran daño. ¿Pero qué sabrá este negacionista? No le des crédito, tú sabes mucho más.
Ojo a estas palabras de Toni Nadal en El País.
🗣️ “Los tenistas de primera fila de hace unos años eran mejores que los de ahora. Antes, los jugadores eran sensiblemente mejores y bastante más competitivos que los del momento presente.
El Djokovic de ahora es peor que el de hace 5 o 10 años. Sin duda, Nadal superaría a Medvedev, Murray sería mejor que Zverev, y Wawrinka mejor que Ruud. También Del Potro ganaría a Rublev y Ferrer lo mismo con Rune.
En el tenis actual se juega a mucha velocidad. Así es difícil encadenar torneos jugando bien. Se cometen muchos errores”
No le quito ni una coma, desde luego. No le falta razón. ¿Qué piensas tú?
Los modelos estadísticos de predicción meteorológica fallan en ocasiones incluso si de 24 horas se trata.
Preguntarse por y dudar de la fiabilidad de los modelos y algoritmos predictivos de la gran hecatombe que anuncian Greta y los políticos del IPCC y que justifican la distopía de la Agenda 2030 y el Pacto Verde Europeo es lo más razonable, prudente, inteligente y científico que el hombre puede hacer.
Si además la distopía es destrucción del sector primario, deslocalización del secundario, restricciones de las libertades e inmigración masiva, lo razonable se convierte en deber político y moral.