LAS DOS IGLESIAS, SEGÚN EL PADRE MEINVIELLE
Una de las notas esenciales de la Iglesia católica es su “unidad”, entendida ésta desde un plano teológico y ontológico. En efecto, la Iglesia es “una”, además de santa, católica y apostólica, y de esta unidad deriva su “unicidad”, puesto que, al ser “una”, es también “única”.
Sin embargo, en el plano histórico y fenoménico de las “apariencias”, constatamos la existencia de dos Iglesias contradictorias, a saber, una fiel a la verdad revelada y otra marcada por el “misterio de la iniquidad”. En este sentido, es legítimo y obligado que nos preguntemos si es posible que los agentes disolventes del “Synodaler Weg” alemán, por ejemplo, o el activista James Martin pertenezcan a la Iglesia de siempre. Según como se mire, hay una sola Iglesia, formalmente unida, pero, desde otra perspectiva más crítica, aparentemente hay dos. Ahora bien, sobre todo deberíamos preguntarnos hacia dónde vamos.
Al respecto, existe una especie de inquietante “profecía escatológica”, si puede decirse así, hecha por el padre Julio Meinvielle en 1970, y que puede leerse en un breve pasaje de uno de sus célebres libros; les ruego que la lean y que lleguen ustedes a sus propias conclusiones:
«Sabemos que el “mysterium iniquitatis” ya está obrando, pero no sabemos los límites de su poder. Sin embargo, no hay dificultad en admitir que la Iglesia de la publicidad pueda ser ganada por el enemigo y convertirse de Iglesia Católica en Iglesia gnóstica. Puede haber dos Iglesias, la una, la de la publicidad, Iglesia magnificada en la propaganda, con obispos, sacerdotes y teólogos publicitados, y aun con un Pontífice de actitudes ambiguas; y otra, la Iglesia del silencio, con un Papa fiel a Jesucristo en su enseñanza y con algunos sacerdotes, obispos y fieles que le sean adictos, esparcidos como “pusillus grex” por toda la tierra. Esta segunda sería la Iglesia de las promesas, y no aquella primera, que pudiera defeccionar. Un mismo Papa presidiría ambas Iglesias, que aparente y exteriormente no sería sino una. El Papa, con sus actitudes ambiguas, daría pie para mantener el equívoco. Porque, por una parte, profesando una doctrina intachable, sería cabeza de la Iglesia de las Promesas. Por otra parte, produciendo hechos equívocos y aun reprobables, aparecería como alentando la subversión y manteniendo la Iglesia gnóstica de la Publicidad. La eclesiología no ha estudiado suficientemente la posibilidad de una hipótesis como la que aquí proponemos. Pero si se piensa bien, la Promesa de asistencia de la Iglesia se reduce a una Asistencia que impida al error introducirse en la Cátedra Romana y en la misma Iglesia, y además que la Iglesia no desaparezca ni sea destruida por sus enemigos. Ninguno de los aspectos de esta hipótesis que aquí se propone queda invalidado por las promesas consignadas en los distintos lugares del Evangelio. Al contrario, ambas hipótesis cobran verosimilitud si se tienen en cuenta los pasajes escriturarios que se refieren a la defección de la fe. Esta defección, que será total, tendrá que coincidir con la perseverancia de la Iglesia hasta el fin. Dice el Señor en el Evangelio: “Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la tierra?” San Pablo llama apostasía universal a esta defección de la fe, que ha de coincidir con la manifestación del “hombre de la iniquidad, del hijo de la perdición”. Y esta apostasía universal es la secularización o ateización total de la vida pública y privada en la que está en camino el mundo actual. La única alternativa al Anticristo será Cristo, quien lo disolverá con el aliento de su boca. Cristo cumplirá entonces el acto final de liberar a la Historia. El hombre no quedará alienado bajo el inicuo. Pero no está anunciado que Cristo salvará a muchedumbre. Salvará sí a su Iglesia, “pusillus grex”, rebañito pequeño, a quien el Padre se ha complacido en darle el Reino» (Julio Meinvielle, “De la cábala al progresismo”, Buenos Aires: Editora Calchaquí, 1994, pp. 363-364).
232 years ago today, 16 humble Catholic Carmelite Nuns effectively put an end to the French Revolution’s Godless reign of terror in France.
How did they do it?
They died singing praises to the Lord and shattered the atheistic delusion that has overwhelmed the psyche of a nation
El Sr. Alfredo Jalife suele ser agudo en su análisis geopolítico, pero al adentrarse en la teología de la historia, su naturalismo se convierte en un obstáculo insalvable que le impide percibir la arquitectura real de la existencia del ser. Esto ocurre porque adolece de la base fundamental de toda verticalidad metafísica: la escatología católica.
Sr. @geoestratego, cuando el Sr. Jalife afirma que Jesús derrota al Anticristo “conjuntamente con el Mahdi”, incurre en una herejía cristológica absurda. Equiparar la figura de N.S. Jesucristo con el Mahdi NO es solo una falta de rigor, es un disparate teológico. Nuestro Señor es el LOGOS Encarnado, Alfa y Omega, Segunda Persona de la Santísima Trinidad; Él es la Causa Primera y el Señor Soberano de la Historia. El Mahdi, en cambio, no es más que una criatura finita y mortal, sujeta a la contingencia del tiempo.
El Dr. Jalife intenta reducir el triunfo escatológico a una dialéctica geopolítica de fuerzas suprahumanas equivalentes. De hecho, asocia el poderoso Escatón de la Majestad Divina PERO "siendo asistido por una criatura meramente humana". ¡Eso una locura! Es reducir el drama de la Salvación a una mitología sincrética. Esta es la mirada de quien ve la historia como un tablero de ajedrez tecnicista, negando que hay un SENTIDO FINAL en la naturaleza del drama ontológico.
Entiendo qwue desde un marco puramente racionalista, resulta imposible para el Dr. Jalife articular una teología de la historia precisa: él ve fuerzas moviéndose en un tablero, pero es incapaz de percibir que, al final de los tiempos, no habrá una “alianza”, sino el Juicio Final de Dios Soberano. por tanto, el fin del tiempo no es un "conflicto diplomático entre facciones": es el despliegue absoluto de la Soberanía de Cristo sobre toda la creación.
Han inaugurado el templo masónico de la Novus Ordo Secta Sinodal. Mientras, para estos es necesario enterrar a la Iglesia Católica, por tanto, las excomuniones contra la pequeña fraternidad tienen que ser ruidosas. La Tradición DEBE ser destruida pues no permitirá que el homúnculo ecumenista de los deicidas sea aceptado por los "católicos" ya vaciados en su esencia.
En este punto, le invito a dejar de seguir esta cuenta si la verdad, le molesta.
No vayas tan rápido, peón. Tus inmundicias no serán jamás motivo para cuestionar mi fe. Por el contrario, la fortalece pues eres prueba material de la Guerra Espiritual. Tú, trabajando codo a codo con la pestilencia preternatural caída.
¿POR QUÉ EE.UU. BUSCARÁ OFICIALIZAR AHORA ARCHIVOS "SECRETOS" SOBRE VIDA EXTRATERRESTRE?
Porque necesitan que el ser humano crea en la existencia de entidades extraterrestres.
Es imperativo para el imperio del terror y control talasocrático que el hombre no solo crea en "extrarrestres", sino que les rinda una suerte de latría o culto de veneración, considerándolos 'hermanos mayores', 'seres de luz' o 'bienhechores de la humanidad'. Esta es la culminación de la gnosis moderna, la síntesis de todas las herejías: sustituir al Creador por la criatura. Para ello, se han empleado siglos en desarticular la psique colectiva utilizando a la "ciencia", a intelectuales, a "descubrimientos" o "hallazgos":
- Siglo XIX: La negación de la Causa Primera: "Dios no existe", "no fuiste creado por un acto de Voluntad Divina". Se ataca la jerarquía metafísica del universo.
- Siglo XX: La negación del hombre como hijo de Dios en el nihilismo cosmológico: "eres una mota de polvo en el infinito", "no eres el centro ni el fin de la creación". Es la humillación del Imago Dei.
- Siglo XXI: La introducción de la jerarquía invertida, los demonios como "seres iluminados": "existen inteligencias superiores a la humana de las que debemos aprender, quieren ayudar y a las que el hombre debe someterse". Se prepara la psiquis global para aceptar a los "pastores" que nos lleven a la "felicidad universal".
¿Cuál es la causa y el fin de este proceso?
Es una fase de la milenaria guerra ontológica. El objetivo primario es, el intento del mal de demostrar a Dios Uno y Trino que la creación del género humano fue un error intrínseco, pretendiendo que el Sumo Bien es capaz de imperfección. Es la soberbia satánica en su estado más puro: el deseo de que toda la creación comparta su estado de podredumbre y alienación.
En segundo lugar, el fin es desviar al hombre de su fin último (conocer, amar y servir a Dios) para transformarlo en un sujeto narcisista, desprovisto de Gracia y fácilmente parasitable por entidades que odian la vida. Es la búsqueda de la apropiación de la criatura humana para dominarla y obligarla a la adoración perpetua de las huestes infernales.
Los denominados "extraterrestres" son, en rigor teológico, demonios. Son personas angélicas de naturaleza preternatural caída; aquellas huestes que, por su soberbia, fueron arrojadas del Paraíso Celestial (Apocalipsis 12, 9). Como nos enseña la doctrina clásica, estos seres conservan su conocimiento natural y su dominio sobre las leyes de la materia, PERO al apartarse de la Fuente de la Verdad, perdieron la Gracia y, con ella, la Sabiduría. No poseen potencia creativa pues el mal es privación: solo pueden corromper y destruir. Su existencia por esto sufre el natural proceso entrópico de desintegración espiritual. Y con ellos quieren arrastrar a TODOS los que puedan.
Por eso, la actual desclasificación de documentos por una supuesta "transparencia" estatal es una celada. El objetivo es la rendición incondicional del intelecto humano ante estas potencias infernales. Porque como conocen las leyes que rigen física y metafísicas, saben que solo cuando la apostasía sea general y el hombre pierda la facultad de discernir el orden moral básico y las voluntades sean completamente controladas, podrán establecer su Reinado Social del Anticristo, entronizando al Padre de la Mentira como soberano de las naciones, en una despreciable parodia del Reinado de Cristo.
Quien niegue esta realidad metafísica no solo padece una terrible ceguera intelectual, sino que ha sufrido una grave mutilación en su estructura espiritual, quedando totalmente vulnerable y desarmado ante el avance del Misterio de la Iniquidad.
Entonces, ¿a quién has elegido servir?
autor: Mar Mounier.
The Eucharistic Miracle of Legnica, Poland (2013)
On Christmas Day 2013, at St. Hyacinth’s Shrine in Legnica, a consecrated Host fell to the floor during Communion. It was placed in holy water to dissolve per Church custom.
After about two weeks, the Host had not fully dissolved. A red spot appeared on its surface, later identified as human heart muscle tissue showing signs of agony. DNA tests confirmed it was human.
In 2016, Bishop Zbigniew Kiernikowski officially recognized it as a Eucharistic miracle with “the hallmarks” of a supernatural event. The relic is now venerated in a golden monstrance at the shrine, drawing pilgrims worldwide.
It is seen as a sign affirming the Real Presence of Christ in the Eucharist.
✍🏻🔎El historiador uruguayo Juan de Ibarburu sostiene que en el Paraguay, muy poco se habla de las acciones del embajador francés Pierre Daniel Martín Maillefer, quien con sus comunicaciones al gobierno de Napoleón III reveló la trama que se preparaba contra Paraguay en 1864.
Por: Juan de Ibarburu
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Durante la Segunda Guerra Mundial, organizada por los que odian a la Cristiandad, se aseguraron de bombardear y destruir la Abadía de Monte Cassino, en uno de los episodios más despreciables y dolorosos de la Segunda Guerra Mundial, el 15 de febrero de 1944.
Los bombarderos pesados aliados (principalmente estadounidenses que sabemos hoy con toda seguridad a quiénes sirven), lanzaron más de 450 toneladas de bombas sobre el monasterio, destruyendo uno de los monasterios mas importantes de la cristiandad.
¡Ah! y como ha sido su costumbre, le dijeron al mundo que "allí se escondían enemigos alemanes". La excusa de siempre para desaparecer patrimonio de la humanidad cristiano. Pero en el interior solo se encontraba el Abad Gregorio Diamare: un hombre de 82 años que se había negado a abandonar el monasterio para proteger las reliquias y la santidad del lugar. También habían monjes benedictinos que permanecían en oración y cuidado del recinto. Y cientos de civiles refugiados, que pertenecían a familias humildes de los alrededores de Cassino que, huyendo del horror de la guerra, creyeron que los aliados jamás se atreverían a bombardear uno de los monasterios más antiguos y venerables de la cristiandad. "Los buenos" mataron a monjes y civiles refugiados y destruyeron la cuna de la Orden Benedictina.
Para que tengan una idea, la abadía, fundada por San Benito de Nursia en el año 529, fue reducida a escombros. En esa destrucción desapareció para siempre una parte invaluable de la herencia de la cristiandad occidental.
Lo hacían, claro está, para "defender el mundo libre". No lo olviden. Los "buenos".
23 avril 1793, décret républicain ordonnant la déportation des prêtres réfractaires en Guyane. La Guyane est surnommée la « guillotine sèche » en raison de la mortalité due au climat tropical, aux maladies, et aux conditions de vie. L’article 5 prévoit la punition de mort dans les 24 heures pour les déportés qui rentreraient sur « le territoire de la république ».
¿SACERDOTE O DJ DEL INFIERNO?
EL CASO GUILHERME
En la noche del 18 de abril, la Plaza de Mayo de Buenos Aires se convirtió en escenario de un espectáculo que los medios llamaron sin pudor alguno “misa electrónica” o “rave católica”. Se trataba de un aquelarre al aire libre en donde más de 150.000 personas bailaban frenéticas bajo luces estroboscópicas, láseres y un estruendo de beats techno, dirigidas desde la consola por el sacerdote portugués Guilherme Peixoto - autodenominado “Padre DJ”-, vestido con jeans, collar clerical y terço al cuello. Este señor, en medio de la fiesta y el bullicio, mezclaba música electrónica con frases de Juan Pablo II y Francisco bajo el lema “Todos, todos, todos”. Según su prédica "busca acercar la fe a los jóvenes".
Empecemos por aclarar a quienes desconocen del tema: la juerga de Guilherme NO fue una Misa Católica. Llamarlo así es una ofensa contra la santidad del rito. Y en eso estriba el verdadero escándalo. No radica solo en la forma grotesca, sino en la mentira deliberada vendida a los fieles: que se puede adorar a Dios con las mismas herramientas que el mundo emplea para disolver la conciencia y celebrar el hedonismo. Desgraciadamente, este evento no es un mal gusto aislado sino la manifestación más descarada de la crisis que devora la identidad católica desde dentro, como resultado de la desacralización sistemática del culto.
Precisamente por esto resulta indispensable recordar qué es, en su núcleo inmutable, la Santa Misa. No se trata de un espectáculo diseñado para "emocionar" multitudes sino del Sacrificio incruento del Calvario, del acto supremo en que el cielo se abre y Cristo se ofrece al Padre por nuestra redención. Por eso en la Misa los silencios acompañados del evangelio son partes centrales de la liturgia y sobre todo de la adoración. Por tanto, la música que acompaña el misterio debe ser sacra, porque lo sagrado exige recogimiento, elevación y orden. “Discerniréis entre lo santo y lo profano, entre lo impuro y lo puro” (Lv 10,10). La música del rey David no excitaba los sentidos hacia el delirio, sino que "calmaba el alma atormentada y expulsaba espíritus malignos" (1 Sm 16,23). Por esta razón, la Tradición custodió el Canto Gregoriano: en éste, el Logos gobierna al ritmo y dispone el alma para el misterio eucarístico. Con lo cual, frente a esta realidad divina, la estética rave del padre Guilherme aparece como su antítesis radical y blasfema. No hay teocentrismo, sino un antropocentrismo obsceno. El centro ya no es el Sagrario, sino la consola del DJ. El Sacrificio se sustituye por el éxtasis colectivo, ritmos tribales, sonidos del inframundo, frecuencias subsónicas y luces hipnóticas que no elevan el alma hacia Dios: la anulan en un trance que disuelve la razón y la fe. En ese escenario nadie adora. Nadie "reza por su salvación". Es un aquelarre blasfemo donde triunfa el subjetivismo relativista: “si te sientes bien, es válido”, en un ambiente donde la disolución moral (drogas, sexo casual, ligereza) está inscrita en la forma misma. Todo esto indica que el padre Guilherme no profana por accidente: engaña con premeditación vendiendo como "evangelización" lo que es pura capitulación ante la modernidad hedonista y luciferina.
Ahora bien. Esta profanación ya sería grave si proviniera de un laico cualquiera. Pero procede de un sacerdote y eso la convierte en traición intolerable. El sacerdote no ha sido consagrado para ser "un animador de masas" ni "un DJ de moda". Un sacerdote católico es el alter Christus, es el hombre consagrado segregatus in Evangelium Dei, es un mediador entre Dios y los hombres, es portador de la gravitas sagrada. Pero en este caso, al mimetizarse con el mundo hasta desaparecer en él, renuncia a su carácter sacerdotal y lo peor e imperdonable: confunde gravemente al pueblo de Dios. Y aquí se revela la hipocresía institucional más descarada. Mientras esta “rave católica” se viraliza, se trivializa el escándalo y la blasfemia, se aplaude y recibe cobertura mediática complaciente, la misma Iglesia parece "no enterarse" de estas ofensas mientras persigue con rigor implacable a quienes defienden la dignidad de la sotana y la doctrina íntegra. Por ejemplo, tenemos el caso del padre Carlos Spahn y su Familia Religiosa del Inmaculado Corazón y la Divina Misericordia (FRICYDIM) que resulta paradigmático: una comunidad contemplativa, floreciente en vocaciones y fiel a la Tradición, es disuelta en abril de 2026 por la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez. ¡Se les retiró el hábito, se dispensaron los votos y se les impusieron sanciones! ¿Van a decir que esta doble vara no es un error administrativo? ¡No nos cuenten cuentos! Esto es preferencia/promoción institucional descarada por la novedad relativista y un rechazo visceral a la santidad de siempre.
Más allá de los casos concretos, este contraste pone al descubierto la verdadera naturaleza de la crisis dentro de la Iglesia Católica. El evento de Plaza de Mayo no es un simple "problema estético" aislado sino una manifestación teológica y moral desde la raíz del proceso de inversión y vaciamiento doctrinal desde el Concilio Vaticano II. Es la renuncia abierta a la verdad objetiva -Dios en el centro, la Misa como Sacrificio real, la música sacra como elevación- en favor del subjetivismo sentimental que vacía las almas y convierte a los fieles en consumidores de emociones baratas. Estos eventos, son la inversión satánica de la jerarquía: el hombre ya no se postra ante lo Eterno sino que lo Eterno es instrumentalizado y blasfemado para servir al capricho humano. Estas fiestas rave no son meros "errores pastorales": tienen una perversa intención de vaciar la idea de lo que es la sacralidad en los jovenes. Un católico informado sabe que la verdadera evangelización nunca consistió en bajar al mundo para revolcarse en él, sino en elevar el mundo hacia lo Sagrado. Por tanto, estas barahúndas no convierten almas: las adormecen en su error. No ordenan el ser en Dios, mutilan el fin trascendente. No adoran al Dios Uno y Trino; blasfeman.
Ante esta TERRIBLE realidad, los católicos militantes NO podemos callar. Si la curia actúa contra los tres pilares de la fe, el fiel debe resistir y exigir respuestas. La Iglesia es Santa porque es de Cristo. La Misa es el corazón de la fe católica y exige mantener su espacio sacro, alejado de lo profano y mundano. La música que acompaña al rito es verdadera oración y el sacerdote es un hombre consagrado a Dios, no figura mediática. El propósito principal de la Iglesia Católica como Madre es la salvación de las almas que nunca vendrá del bullicio y la jarana, sino de la Cruz que redime y del altar que la santifica. El padre Guilherme mientras, si quiere continuar sus espectáculos que lo haga, pero como simple seglar, sin el alzacuellos que profana con cada orgía acústica. Que la fe católica no se negocia ni se moderniza: se guarda intacta, se custodia, se recibe y se transmite, NO se traiciona. Hartos estamos de ver estos excesos, desvergüenzas y perversiones desde la misma autoridad de la iglesia. ¡Ya basta!
autor: Mar Mounier.
Vamos a ver, Sr. Corrales, tener que leer este tipo de comentarios, ciertamente, es una oportunidad para aclarar imprecisiones y errores que son un compendio de gnosticismo moderno mezclado con psicologismo subjetivista.
Fundamentados en el realismo filosófico-objetivismo axiológico, primero, afirmar que un "ente no tiene ser propio" es una aberración metafísica. Si algo actúa, es porque ES (agere sequitur esse: el actuar sigue al ser).
El demonio es PERSONA ANGÉLICA. Caída, pero esa caída no elimina su carácter ontológico. Tiene un ser propio, real y permanente. Su existencia NO depende de "que un humano crea en él" , de la misma forma que la existencia de la gravedad no depende de que alguien crea en la física, o que la rotación terrestre dependa del que Ud. abra o cierre los ojos. El diablo, al ser una criatura de Dios (aunque apartada voluntariamente de Él), posee una ontología propia que le fue dada en su creación como ángel. Dios no crea "entes de ficción" que requieren de la mente humana para subsistir.
Luego, su confusión sobre el mal como "Privatio Boni" vs. el Sujeto del mal es penosa. Ud. confunde el mal (que efectivamente es una privación de ser, un "no-ser" en términos agustinianos) con el sujeto que lo porta.
Es cierto que el mal in abstracto NO tiene ser propio (es como la oscuridad, que es ausencia de luz). Pero para Santo Tomás el demonio NO ES "el mal": el demonio es un sujeto bueno por naturaleza que voluntariamente y eternamente ha elegido el mal, por lo cual es maligno. Por tanto, el sujeto (el ángel caído) tiene toda la historia y la capacidad real de una voluntad potente, aunque su fin por elección voluntaria sea la nada. Decir que "sin personas que crean en ellos estarían acabados" es reducir la realidad espiritual a un juego de hadas, lo cual es pura soberbia antropocéntrica. En realidad lo que se busca reafirmar con esa creencia es esto: "Si no creo en Dios, Dios no existe". Es el mismo caso del perro que cierra los ojos cuando lo retamos pensando que al cerrar los ojos, nuestras demandas desaparecerán.
Objetivamente, la base de su tesis se sustenta en la idea de la bastardización del origen humano: el gnosticismo. "El hombre no es un ser creado por Dios, sino que es un ser creado por un Demiurgo. El hombre porta una chispa prometeica robada a Dios" (esta mentira despoja al hombre de su ALMA TRASCENDENTE que precisamente le confiere carácter, responsabilidad, participación en el plan Divino y le permite regresar a Dios, su Padre y Creador). Seguimos: "a Dios no le importa el ser humano. Y ese ser humano puede crear su realidad". Aquí se evidencia, primero, la perversidad de convertir al hombre en un ser despreciado por Dios y luego la SOBERBIA del demonio que lo convence que puede emular al "Creador" (Gnosticismo- "Sereis como dioses"). Su tesis, Sr. Rafa, de que los humanos "damos poder y existencia" a entidades espirituales es la ESENCIA del error y engaño gnóstico: "el hombre, en orfandad de Dios, como el hijo y progenie despreciable del demiurgo, forma a la realidad espiritual".
Sin embargo, la teología enseña que el demonio es muy superior al hombre en la jerarquía de los seres (naturaleza angélica vs. naturaleza humana). Pensar que el inferior (hombre) sostiene la existencia del superior (ángel) es un ABSURDO jerárquico ontológico y teleológico. El demonio NO es un egregor (un constructo mental): el demonio es una sustancia individual de naturaleza racional- preternatural que existía y ya había caído milenios antes de que el primer ser humano apareciera en la Creación.
Por otro parte, LA VIDA NO ES UN "HECHO AISLADO". Ud. intenta separar "Vida" como algo que "es", pero desconecta al Creador de ella. FALSO. La VIDA no es un "emergente" azaroso, es un don participado de la Vida Divina (amor, orden, justicia, verdad, propósito, fin último). El bien existe porque Dios lo sostiene. El demonio existe no porque el hombre lo alimente con su fe o lo cree con su imaginación, sino porque Dios, en su infinita paciencia y justicia, no revoca los dones naturales (vida, inteligencia, voluntad) que le dio al ángel en el momento de su creación.
Por lo tanto, su argumento, propio de quienes NECESITAN SUSTENTAR SU NEGACIÓN DE DIOS, es una negación de la realidad objetiva de la Creación invisible. Intenta "desarmar" al mal negándole la existencia, pero esa es precisamente la mayor victoria del demonio según los Padres: hacer creer que no existe para poder actuar sin resistencia.
No me interesa convencerlo, pero sí es necesario refutarlo y mostrar a otros cómo desarmar la sofistería barata de los cultores del Non Serviam.
SÁBADO SANTO
Cuando las dudas te acechen y pierdas la esperanza, cuando el sufrimiento y los problemas te aflijan y parezca que tu vida se hunde, recuerda que la historia de Jesucristo no terminó el Viernes Santo; los evangelios no son el relato de un fracaso ni de una vana ilusión.
Nosotros no seguimos a un muerto, sino a un vivo o, mejor dicho, a Aquel que es la Vida.
Recuérdalo bien: Dios únicamente permite un mal para sacar un bien mayor. Sólo así podemos entender la cruz del Calvario y sólo así nuestras cruces particulares cobran sentido.
En efecto, como enseña san Pablo, «donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia» (Rm 5, 20).
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«Cristo velado» (Giuseppe Sanmartino, 1753).
A pedido de muchos lectores, vamos a explicar este fenómeno desde la teología -aclarando a los "iluminados" que antes de venir a hacer perder el tiempo, comprendan la distinción entre un análisis teológico y uno "religioso": mientras la religión es la virtud moral que inclina al hombre a rendir culto a Dios mediante actos externos y ritos, la teología, en cambio, es la ciencia sagrada que utiliza la razón iluminada por la fe para estudiar a Dios y sus efectos en la creación.
Por tanto, en este caso el análisis será bajo el fundamento de la Ley Natural y el estudio de las causas preternaturales que rigen el orden del ser.
Bien. La frase atribuida al Padre Mancuso se explica desde la teología y la praxis del exorcismo que analiza el pecado no solo como una transgresión moral individual, sino como una fuerza con consecuencias preternaturales y cósmicas (orden versus caos). Por ello, para comprender la explicación del padre Mancuso desde la doctrina católica es preciso considerar tres pilares fundamentales: la naturaleza del sacrificio, la jerarquía de las ofensas contra la vida y la ruptura de los diques espirituales.
En la arquitectura de la teología clásica, la sangre tiene un valor central. No es un simple "fluido biológico" sino un elemento ontológico y jurídico de primer orden: actúa como el punto de unión entre lo invisible (el alma, la justicia divina) y lo visible (el cuerpo, la historia humana). Su valor central se fundamenta en que la sangre representa la unión hipostática entre la vida natural y el alma espiritual, siendo el punto de contacto donde la voluntad de Dios se manifiesta en la carne. En el Antiguo Testamento, la sangre es la vida y su derramamiento clama justicia (Génesis 4, 10). Por eso, mientras que la sangre vertida dentro del Orden Sagrado (sacrificio legítimo) establece un límite al poder de las tinieblas, por el contrario, la sangre vertida en el desorden (crimen/aborto) disuelve esa barrera. Por este motivo, sabiendo que mientras el Sacrificio de Cristo en la Cruz -el "Cordero sin mancha"- abre las puertas del Cielo, el pecado del aborto es una "antimisa" o un sacrificio inverso: abre las puertas del infierno.
En el GRAVE caso del aborto, al destruir la sangre del inocente se ataca la estructura misma del orden creado. Al tratarse del asesinato de un inocente en el vientre materno (el lugar sagrado por excelencia de la creación), este acto constituye una violación directa de la Ley Natural. Teológicamente, si el sacrificio de un inocente (Cristo) dentro del Orden Sagrado tiene el poder de restaurar la gracia, el sacrificio anti-natural, demoniaco y sistemático de millones de inocentes a través del aborto genera una "deuda" de justicia que, en la economía espiritual, permite que la protección divina se retire, dejando a la humanidad vulnerable a influencias inmundas que antes estaban contenidas.
Es necesario recalcar en la referencia que hace el padre Mancuso a que las "puertas que permanecían cerradas desde el principio del mundo" que el padre está aludiendo a una jerarquía demoníaca específica. En la demonología clásica, un grupo de espíritus inmundos fueron confinados en el "abismo" (Abaddon) tras la rebelión de Lucifer. Y recordemos que la doctrina enseña que el pecado persistente y grave de una civilización actúa como un "derecho legal" y operativo para las potestades de las tinieblas.
¿Cómo es la ocurrencia de esto a nivel metafísico? porque de la misma forma que en la materia, en la metafísica se sostienen leyes inmutables. Recordemos que el orden espiritual NO es azaroso, sino que se rige por una jerarquía ontológica:
Primero: cuando el pecado se generaliza y se vuelve sistémico deja de ser una falta privada para convertirse en una invocación colectiva. Se convierte en pecado estructural.
Segundo: el pecado legalizado a nivel social rechaza de manera tácita la valla de protección divina (sepes): en términos teológicos, esto significa que el hombre, al rechazar el orden divino de la vida, rompe las barreras que la Providencia estableció para limitar la acción de ciertos demonios particularmente destructivos o "antiguos" (aquellos asociados con la destrucción de la descendencia y la familia, como Moloch).
- Esto trae graves consecuencias para una sociedad y para la humanidad porque con el acto inhumano del aborto se concede derechos operativos al daño preternatural: este "daño a la humanidad" que menciona el sacerdote exorcista no se limita a la pérdida de vidas sino a una oscurecimiento del intelecto y un debilitamiento de la voluntad a nivel global. Lo grave de esta permisión satánica que provoca la "salida" de estas entidades es que la sociedad experimenta:
1 - Ceguera espiritual. Es la incapacidad para distinguir el bien del mal, fruto de la influencia de demonios que nublan la razón.
2 - Violencia irracional en la sociedad: ocurre aumento exponencial de la crueldad que ya no parece humana, sino influenciada por una malicia puramente espiritual.
3 - Ocurre la desintegración del orden social: al atacarse la base de la Ley Natural (la protección de la vida), todo el edificio de la civilización comienza a colapsar bajo el peso de estas fuerzas demoniacas liberadas.
Como vemos, el aborto NO es un "fenómeno aislado sino el epicentro de la guerra espiritual. La sangre de los inocentes al no ser rescatada por el arrepentimiento social, se convierte en la "llave" que permite a las fuerzas del abismo sedientas de maldad, intervenir Y OPERAR con mayor libertad en el mundo físico. Por eso, para la teología católica bimilenaria, la única solución ante tal apertura de "puertas" es la derogación de leyes pro aborto, la reparación pública, la penitencia y la reafirmación del reinado social de Jesucristo.
En la Misa, respeto, pudor y reverencia en acciones y vestimenta. Vamos a darle Gloria a Dios,a dejarnos santificar por Él, y a reparar nuestras ofensas a su Divina Majestad. No se debe aplaudir, ni festejarnos a nosotros mismos. Es Casa de Dios. ¡Vivamos, hondamente, nuestra Fe!
¿PENSAR LA VENDÉE?
Federico Jiménez Losantos, «vaca sagrada» de los liberales, ahora actúa de «aprendiz de brujo», reescribiendo torticeramente la historia.
Para él, la guerra de La Vendée, La Cristiada o la guerra civil española representan la lucha del individuo contra el Estado y la sagrada defensa de la libertad individual.
Si pensábamos que, con los liberales austriacos, ya lo habíamos visto todo, cuando, estúpidamente, pretenden hacernos creer que el liberalismo nació en la Escuela de Salamanca, ahora Federico nos sorprende con esta nueva manipulación histórica.
Sin embargo, lo más grave del caso es el aplauso y las lisonjas que esta «estrella liberaloide» recibe de «católicos» liberales sin ningún tipo de espíritu crítico ni dignidad.
AVISO DE SERVICIO PÚBLICO:
Los contenidos de esta cuenta trascienden la categoría de lo político; interpretarlos bajo esa clave constituye un error intelectual de base. Aquí no se exponen "opiniones" ni "ideologías", sino que se custodia la realidad ontológica: aquello que las cosas son en su esencia, según el orden establecido por el Creador.
"¿Pero qué es la realidad ontológica? ¡No entiendo!"
Para comprender la realidad ontológica, debemos como gente sencilla acudir a la claridad del Doctor Angélico, Santo Tomás de Aquino. Consideremos una espada: su existencia es la unión perfecta de materia y forma bajo sus cuatro causas. Su existencia no es fruto del azar, sino la unión perfecta de materia y forma bajo cuatro causas: su causa material (el metal), su causa formal (el diseño que la define), su causa eficiente (el artesano que la forja) y su causa final (el propósito de defensa para el cual fue creada). Si sustituimos el metal por madera, o si embotamos su filo, la espada deja de ser tal en su ser, pues se ha violado su principio constitutivo.
Si sustituimos el metal de la espada por madera, o si embotamos su filo, la espada deja de ser tal en su ser, pues se ha violado lo que la hace ser lo que es. Y eso es lo ontológico: es la estructura inmutable que hace que una cosa sea lo que es y no otra. Del mismo modo, el ser humano no es una arcilla moldeable, sino un compuesto sustancial de cuerpo y alma racional. Sus facultades —inteligencia, voluntad y gracia— no son accidentes, sino potencias ordenadas a un fin último: la unión beatífica con el Creador. Pero hay más: mientras la espada descansa sobre una mesa, es potencia; solo cuando cumple su función, se manifiesta en acto. Comprender esta distinción es extraordinariamente vital: mientras que Dios es Acto Puro -perfección absoluta sin sombra de cambio-, el hombre es potencia con capacidad de acto. El acto es, precisamente, el movimiento que perfecciona nuestra naturaleza y nos dirige hacia Dios.
Quien intenta mutilar estas dimensiones no "emancipa" ni "libera" al hombre, sino que lo destruye en su integridad, en su realidad, en su propósito en este mundo, en su fin último. La modernidad ha perpetrado el crimen de desnaturalizar a la criatura en su realidad ontológica, negando su teleología para reducirla a un accidente sin esencia.
Por tanto, esta cuenta existe para que usted redescubra no "qué opinar", sino QUÉ ES y para qué fue llamado del no-ser al SER. Aquí no se defienden posturas subjetivas, aquí solo se entrega lo recibido: la verdad sustancial del hombre tal como salió de las manos de Dios con un propósito trascendente. Quien pretenda discutir sobre accidentes políticos perderá su tiempo; aquí nos ocupamos de la sustancia. Como hermanos en la Creación, nuestra urgencia es resistir este ataque ontológico y restaurar la jerarquía de la Verdad Revelada frente a la oscuridad de la desnaturalización contemporánea.
Muchas gracias por su amable atención.
Mar Mounier.
El teólogo nestoriano vuelve a la carga.
No. El término Theotokos (que aparece ya formulado en el s. III, no en el V) no es necesario para asegurar la divinidad de Jesucristo, sino la unión hipostática, es decir, la unión de las dos naturalezas (humana y divina) en la persona del Verbo y la consecuente comunicación de las propiedades de cada naturaleza a la Persona y no entre las naturalezas. Así, lo mismo que se puede decir que el mismo Dios(Verbo) Inmortal (divinidad) muere (humanidad) en la Cruz, se dice que la Virgen María da a luz (humanidad) al Dios (Verbo) eterno (divinidad).