El Señor es nuestra fortaleza y salvación. Que la confianza en Su amor nos acompañe en este nuevo día y que nuestra vida sea un testimonio agradecido de Su bondad.
ORACIÓN DE LA MAÑANA
(Cf. Isaías 12, 2-6)
Miércoles, 21 de octubre de 2026
Señor mío y Dios mío:
Al comenzar este nuevo día, elevamos nuestro corazón hacia Ti con gratitud y esperanza. Gracias, Padre amado, por el don de la vida, por Tu presencia fiel y por tantas bendiciones que recibimos, incluso aquellas que pasan inadvertidas ante nuestros ojos.
Tú eres nuestro Dios y Salvador, nuestra protección y nuestra fuerza. En Ti ponemos nuestra confianza, porque sabemos que Tu amor nunca nos abandona. Cuando las preocupaciones nos inquietan y las dificultades parecen superar nuestras fuerzas, ayúdanos a recordar que nada debemos temer si permanecemos unidos a Ti.
Señor, fortalece nuestra fe para que no dependa solamente de los momentos favorables, sino que permanezca firme también en medio de las pruebas. Concédenos un corazón humilde, capaz de reconocer Tu providencia, aceptar con serenidad aquello que no podemos cambiar y cumplir con fidelidad la misión que nos has confiado.
Tu Palabra nos invita a dar gracias, invocar Tu santo nombre y anunciar Tus maravillas. Que nuestra gratitud no se quede solamente en palabras, sino que se manifieste en nuestras obras, en la caridad hacia quienes nos necesitan, en la comprensión hacia nuestros semejantes y en el bien que podamos sembrar a nuestro alrededor.
Padre misericordioso, mira con bondad a quienes sufren, a los enfermos, a los que viven en soledad y a quienes atraviesan dificultades materiales o espirituales. Sé su consuelo y su fortaleza. Protege a nuestras familias, bendice nuestros trabajos y concede Tu paz a los pueblos afligidos por la violencia y la guerra.
Te encomendamos especialmente a Su Santidad, el Papa León XIV. Señor, conserva su salud, sostenlo con Tu gracia y fortalécelo en su misión de guiar a Tu Iglesia. Que la Santísima Virgen María, Madre de la Iglesia, lo acompañe siempre con su amorosa intercesión.
Dios de bondad, que nuestra vida sea una alabanza a Tu santo nombre. Que sepamos reconocer Tus maravillas en las cosas sencillas, compartir con alegría los dones recibidos y dar testimonio de nuestra fe con palabras sinceras y obras de amor.
Que al recorrer los caminos de esta jornada permanezcamos fieles a Ti, confiando en Tu protección y procurando hacer siempre Tu santísima voluntad.
El Señor es mi Dios y Salvador.
FE y más FE.
Buenos días.
Dios y María Santísima los bendigan abundantemente.
AMADO DIOS, bendice mis manos para que trabajen con honestidad. Bendice mi boca para que hable con amor y no hiera a nadie. Bendice mis ojos para que vean lo bueno en los demás. Bendice mis pies para que me lleven por caminos de bien. ¡Donde yo no pueda llegar, llega Tú!!. Amén
seguimos innovando, fortaleciendo nuestra capacidad productiva y llevando el talento colombiano más allá de las fronteras.
Gracias a La República por destacar nuestra historia y crecimiento.
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#IndustriaColombiana#Innovación
En 1863, Abraham Lincoln escribió una carta furiosa a uno de sus generales. Nunca la envió.
Era su método: cuando la rabia llegaba, la escribía. Luego la guardaba. Y dejaba que el tiempo decidiera.
Reaccionar es fácil. Responder es otra cosa.
La rabia grita rápido. La sabiduría habla después.
No controlas lo que te hacen. Controlas lo que haces con eso.
Esta semana, antes de contestar ese mensaje que te quema, escríbelo. Guárdalo 24 horas. Si mañana todavía vale la pena, envíalo.
Casi nunca lo vale.
!Feliz semana para todos!
P.D.: Lincoln tenía una ventaja. No existía Twitter ni WhatsApp 😂
No tomes decisiones cuando tengas mal genio. A veces ese estado emocional te lleva a hacer cosas que normalmente no harías. Mejor respira, tranquiliza tu mente, tu corazón y sigue saliendo adelante.
ORACIÓN DE LA MAÑANA
De todo corazón te damos gracias, Señor; porque escuchas nuestra oración, eres fiel en Tu amor y nos llenas de valor para seguir caminando.
(Cf. Salmo 137)
Fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael
Martes, 29 de septiembre de 2026
Señor mío y Dios mío:
Hoy venimos ante Ti con el corazón agradecido. Antes de presentarte nuestras necesidades, queremos detenernos para reconocer cuánto hemos recibido de Tus manos y decirte, sencillamente: gracias, Señor.
Gracias porque escuchas nuestra oración, porque conoces aquello que necesitamos incluso antes de que podamos expresarlo y porque permaneces cerca cuando acudimos a Ti. Gracias por Tu fidelidad, por Tu paciencia y por ese amor que nos acompaña también en los momentos en que no alcanzamos a comprender Tus caminos.
De todo corazón te damos gracias. Por las bendiciones que hemos reconocido y por aquellas que quizá pasaron inadvertidas; por las veces que abriste caminos, por las fuerzas que nos concediste cuando pensábamos que ya no podíamos continuar y por Tu gracia, que tantas veces nos ha sostenido sin que siquiera fuéramos conscientes de ello.
Tu Palabra nos recuerda hoy que cuando te invocamos, nos escuchas y nos llenas de valor. Que ese valor no nazca de creernos suficientes por nosotros mismos, sino de saber que Tú estás con nosotros. Cuando aparezca el miedo, fortalécenos; cuando llegue el desaliento, levántanos; cuando tengamos que tomar decisiones, ilumínanos; y cuando el camino se haga difícil, ayúdanos a seguir confiando en Ti.
Hoy queremos también cantarte delante de Tus ángeles y adorarte en Tu presencia. En esta fiesta de los Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, unimos nuestra alabanza a la de ellos y reconocemos que solo Tú eres Dios, que Tu gloria es inmensa y que todas Tus obras manifiestan Tu amor.
Que San Miguel Arcángel nos ayude a permanecer firmes frente al mal y fieles a Ti; que San Gabriel Arcángel nos enseñe a escuchar Tu Palabra y a recibirla con un corazón dispuesto; y que San Rafael Arcángel nos acompañe en nuestros caminos y nos recuerde Tu cuidado providente.
Ponemos bajo Tu mirada nuestras familias, nuestros hogares, nuestros trabajos, nuestros proyectos y todas aquellas intenciones que llevamos en el corazón. Fortalece al que tiene miedo, consuela al que sufre, acompaña al que se siente solo, levanta al que ha perdido el ánimo y llena de esperanza a quien espera una respuesta.
Enséñanos, Señor, a vivir agradecidos. Que no te demos gracias únicamente cuando recibamos aquello que pedimos, sino también por quien Tú eres: por Tu bondad, por Tu misericordia, por Tu fidelidad y por Tu presencia constante en nuestra vida.
Y que nuestra gratitud se convierta también en testimonio: que nuestras palabras hablen de Ti, que nuestras obras reflejen Tu amor y que nuestra manera de vivir pueda llevar a otros a descubrir la alegría de confiar en Ti.
Te damos gracias, Señor, porque nos escuchas.
Te damos gracias porque Tu amor permanece.
Te damos gracias porque Tu gracia nos sostiene.
Y delante de Tus ángeles, hoy y siempre, queremos bendecirte y alabarte.
Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael, rogad por nosotros.
FE y más FE.
Buenos días.
Dios y María Santísima los bendigan abundantemente.
AMADO DIOS, no soy abandonado, soy escogido. No soy débil, soy fortalecido por Aquel que me ama. No soy el final de mi familia, soy el principio de una nueva historia. Hoy se rompe la cadena, hoy se cierra la herida, hoy se abre el camino. Amén
Father Brent Bowman’s statement about his Eucharistic experience during Mass at St. Gabriel the Archangel Catholic Church, where he wept while consecrating the chalice.
“I felt the heaviness of Jesus’s substantial presence in the chalice in my hands. The chalice became too heavy to hold as I felt it pulled down to rest upon the altar. I felt my hands fixed to the chalice of the Precious Blood, and I could not physically move it. Attempting to elevate the Precious Blood, which I was not able to do for a period of time, I believe I was given grace to understand more deeply the bitter sweetness of Our Lord’s Passion and how much blood Christ shed for the immense weight of all our sins.”
Ya vienen las fiestas del Santo Patrono de Santo Tomás de Villanueva
Hace 18 años en un sábado de septiembre el cacique de la junta, Diomedes Díaz en plena plaza principal animó estas festividades dejando estos versos que recuerda siempre esta tierra del oriente atlanticense.
ORACIÓN DE LA MAÑANA
1 DE SEPTIEMBRE
Señor, comienza un nuevo mes y aquí estamos, una vez más, delante de Ti.
Cada uno con su propia historia, con sus alegrías, sus ilusiones, sus planes y también con esas cosas que llevamos muy dentro y que quizás nadie conoce. Tú sí las conoces, Señor. Tú sabes lo que esperamos, aquello por lo que oramos y cuánto necesitamos sentirte cerca.
Por eso esta mañana queremos decirte, sencillamente, que confiamos en Ti.
Confiamos cuando todo marcha como esperamos y también cuando tus caminos son distintos a los nuestros. Confiamos porque sabemos que tu voluntad es santa, porque nos amas y porque jamás hay un solo instante de nuestra vida en el que dejemos de estar en tus manos.
Regálanos esperanza para mirar hacia adelante. Que sepamos disfrutar lo bueno, agradecer lo pequeño, abrazar a quienes amamos y vivir cada día con la certeza de que siempre habrá motivos para seguir creyendo, esperando y sonriendo.
Espíritu Santo, ilumina nuestros pasos, fortalece nuestra fe y llena nuestro corazón de tu paz.
María Santísima, Madre nuestra, acompáñanos, cuida de nuestras familias y ayúdanos a permanecer siempre cerca de Jesús.
Hoy ponemos en tus manos, Señor, nuestra vida y este septiembre que comienza. No sabemos todo lo que traerá, pero sí sabemos algo mucho más importante: Tú estarás con nosotros.
Y con esa certeza comenzamos este día y este nuevo mes: confiando, agradeciendo y esperando cosas buenas, porque nuestra esperanza está puesta en Ti.
FE y más FE.
Buenos días,
Dios y María Santísima los bendigan abundantemente.
¡Felices 15 años, hijita mía! ❤️
Hoy celebro tu vida, la mujer noble y sensible en la que te estás convirtiendo y ese corazón inmenso que me llena de orgullo como padre.
Este cumpleaños será inolvidable por una razón muy especial. Después de visitar las zonas afectadas y conocer de cerca el dolor de tantas familias colombianas, decidiste cancelar la celebración de tus 15 años para dedicar tus esfuerzos a quienes hoy más lo necesitan.
Durante estos días te he visto, junto a tus amigos y desde la Fundación de la Primera Dama, organizar ayudas, acompañar a las familias y entregar tu tiempo con generosidad y amor.
No hay fiesta que pueda compararse con la grandeza de un gesto así. Elegiste celebrar la vida sirviendo a los demás, y esa es, sin duda, una de las formas más hermosas de hacerlo.
Hija, que Dios te bendiga siempre, conserve intacta la nobleza de tu corazón y te permita seguir siendo luz para quienes te rodeamos.
¡Felices 15 años, mi mujercita hermosa!
Te amo y me siento profundamente orgulloso de ti. ❤️🇨🇴