No queremos privilegios.
Queremos algo básico:
que el esfuerzo valga la pena.
Que trabajar alcance.
Que vivir con dignidad no sea imposible.
Porque si esto sigue así
no solo vamos a perder negocios,
vamos a perder la esperanza.
Y un país sin esperanza…
ya empezó a romperse
@Claudiashein Usted dice que la economía está fuerte.
Yo soy dentista. Trabajo todos los días. No vivo de discursos, vivo de lo que mis pacientes pueden pagar.
Y hoy la realidad es esta: ya vendí mi carro para no quebrar… y aun así estoy a punto de cerrar mi consultorio.
@Claudiashein
No escribo esto por política.
Lo escribo porque ya estamos llegando al límite.
Porque trabajar ya no está alcanzando.
Porque sostener una familia se está volviendo un lujo.
Y porque mientras arriba hablan de fortaleza…
abajo estamos resistiendo como podemos.
Y si algo debe quedarnos claro este 22 de febrero es esto:
No podemos permitir que el horror se vuelva rutina.
Porque el día que ya no nos duela,
ese día habremos perdido mucho más que la paz.
Hoy no hay memes.
Hoy no hay chistes.
Hoy no hay colores.
Hoy México no tiene partido.
Tiene luto.
Este 22 de febrero no fue “otro día violento”.
Fue la confirmación brutal de que nos estamos acostumbrando al infierno.
Si México se va a levantar, no será por propaganda.
Será cuando como sociedad dejemos de tolerar lo intolerable.
Cuando entendamos que la violencia no es una noticia…
es el síntoma de un país que está perdiendo el alma.