La perramenta que defendía los intereses de "La Perra de Trump" fue un fracaso absoluto.
Regresaron con el rabo entre las piernas y recibieron el rechazo del pueblo colombiano.
Me despido de mis hijas. Es hora de hacer la vida propia. Solo así se es libre.
Una vida propia, que siempre debe reconocer que los seres humanos siempre somos sociedad y que lo que ha hecho sobrevivir sobre la tierra es con la inteligencia colectiva y ayudándonos.