Las mujeres tienden a recomendar cortarse más el pelo a las mujeres que perciben como igual de atractivas que ellas.
Pero curiosamente no tienden a hacerlo tanto con las que consideran más atractivas que ellas.
La hipótesis es que se lo recomiendan más a las de similar nivel de atractivo porque ahí es donde el beneficio neto puede ser mayor: con poco riesgo se puede reducir el atractivo de una rival directa. Contra una más atractiva, el beneficio es menor (está ya muy por encima), mientras que el coste/riesgo social se mantiene.