No siempre se antoja vivir.
Y hoy me identifiqué con @ExoSapiens.
Hay un error que repetimos una y otra vez: creer que el mundo se divide entre quienes dominan el relato y quienes lo combaten.
Es falso.
Existe un tercer grupo. El más grande. El más invisible: los pueblos explotados y embrutecidos.
Gente que no sabe dónde está Palestina, no por indiferencia moral, sino porque la vida no les deja tiempo. Gente que trabaja, come, se cansa y busca un poco de silencio. Gente que no milita en ninguna narrativa porque está ocupada sobreviviendo.
A ellos la guerra cognitiva no les llega como debate, sino como ruido.
No son fieles al conglomerado mediático, pero tampoco habitan nuestras burbujas críticas. No viven en Twitter —ese lugar donde los bots ya discuten entre sí—, viven en la calle, en la fábrica, en el campo, en el transporte público. Ahí donde la historia sí ocurre.
Tenemos el discurso. Tenemos la razón.
Pero no siempre sabemos hablarle a la gente real.
Hay militancias que siguen comunicándose como si estuviéramos en 1935: identidades ideológicas impecables, pero incomprensibles para quien llega agotado del trabajo. No porque esas ideas estén muertas, sino porque el mundo cambió, los lenguajes mutaron y las urgencias se volvieron inmediatas.
Las necesidades siguen siendo las mismas —comer, vivir con dignidad, no ser descartables—, pero la forma de habitarlas ya no es la misma.
¿Cómo conectas con quien trabaja todo el día?
¿Cómo politizas sin exigir un tiempo que no existe?
¿Cómo siembras conciencia sin convertirla en otra carga?
No es solo culpa de quien, al final del día, mira cualquier estupidez en la televisión. El escapismo también es descanso. El placer, a veces, es anestesia. La culpa no es del cansancio: es de un sistema que agota.
Mientras tanto, la guerra cognitiva se vuelve más agresiva.
Bots, cuentas falsas e inteligencias artificiales inundan todo de mentiras, imágenes y videos cada vez más realistas. No lo hacen para que creamos una mentira específica, sino para algo peor: para que dejemos de creer en todo.
Para acostumbrarnos a dudar de la verdad, a desconfiar de las imágenes, a pensar que nada es seguro. Así, cuando vemos el horror en Palestina, en Siria o ahora en América Latina, terminamos diciendo “quién sabe si eso es verdad” y seguimos con nuestra vida.
Cuando todo puede ser falso, la verdad deja de doler.
Y cuando deja de doler, deja de movilizar.
Competir en ese terreno es muy jodido.
Hoy más que nunca, informarse no puede ser un lujo intelectual: es una condición de supervivencia.
Vivimos un momento más peligroso que la Guerra Fría. Entonces había contrapesos. Existía la URSS. Hoy ya no está. China sobrevivió —por suerte—, pero sigue encimismada.
El destino ya nos alcanzó.
Y aun así —aunque no siempre se antoje vivir momentos históricos—, estamos aquí.
Nos tocó este tiempo.
No para romantizarlo, pero tampoco para abandonarlo.
Tal vez no se trate de gritar más fuerte,
sino de aprender a hablar distinto.
De salir de las burbujas.
De recordar que el motor de la historia sigue siendo la gente común, incluso cuando todavía no lo sabe.
¿Periodista? no entiendo cómo.
En abril de 2024 el gobierno de Ecuador irrumpió armada en la embajada de México en Quito para secuestrar a Jorge Glas, quien tenía asilo político concedido por nuestro país. Violó la Convención de Viena, violó nuestra soberanía y cometió un acto de fuerza contra territorio mexicano. Por eso AMLO rompió relaciones diplomáticas. Esa es la causa real, no un capricho.
Ahora, con las relaciones rotas, la @SRE_mx emite una circular de sentido común: los funcionarios mexicanos no deben interactuar protocolariamente con autoridades ecuatorianas en el marco del partido de hoy. No prohíbe que la afición se abrace, no prohíbe el fútbol, no prohíbe el contacto humano entre pueblos. Solo impide la farsa de fingir normalidad diplomática con un gobierno que agredió a México.
Tú llamas a esto “políticamente la Copa Mundial”. Eso no es periodismo. Es omitir deliberadamente la agresión ecuatoriana de 2024 para presentar como “insólito” lo que es coherencia elemental. Un periodista de verdad explicaría por qué México mantiene la ruptura. Tú eliges la versión que más daño le hace al gobierno de Sheinbaum.
No entiendo que se digan periodistas cuando hacen esto. Es militancia pura disfrazada de información. Y lo peor es que lo hacen con total descaro. He dicho.
El Gobierno de México es uno de los mejor evaluados por sus habitantes con 53 por ciento de confianza; esta cifra rebasa el 40.1 por ciento establecido por la OCDE para países miembros.
Superamos a naciones como Suecia, Francia y Finlandia en confianza promedio de la población hacia sus gobiernos nacionales.
Y es imposible hacerse la pregunta, ¿y si sí México? 😍
¿Y si sí es esta vez? ¿Y si sí es esta tarde cuando nos volvemos a ilusionar? 🔥
¿Y si sí México?... ¿Y si sí?
Es ahora cuando todos nos subimos al barco ❤️❤️ ¡Vamos @miseleccionmx!
Desde cada oficina del SAT servimos al pueblo y también alentamos a México.
Con orgullo, las y los trabajadores deseamos todo el éxito a nuestro equipo nacional en el partido de esta noche.
¡Vamos México! ⚽
#ComunicadoSAT
El SAT informa que, de enero a mayo de 2026, los ingresos del Gobierno de México alcanzaron 2 billones 781 mil 646 millones de pesos, lo que representa un crecimiento nominal de 35 mil 994 millones de pesos respecto al mismo periodo de 2025.
En el mismo periodo, los ingresos tributarios sumaron 2 billones 477 mil 738 millones de pesos, con un incremento nominal de 65 mil 848 millones de pesos en comparación con los primeros cinco meses del año anterior.
El SAT reconoce a las y los contribuyentes que cumplen con sus obligaciones fiscales, ya que con ello se obtienen recursos que se destinan al desarrollo de la economía mexicana y al bienestar de la población.
Un día como hoy de hace 53 años falleció el más grande cómico que ha dado este país, Don Germán Genaro Cipriano Gómez Valdés Castillo “Tin Tan”. El gran Pachuco de oro, 106 películas donde participó, creador del spanglish, actor de doblaje de disney e icono mundial de México.
Perdió Holanda el equipo favorito d Movimiento Ciudadano: Por el color naranja.
El gobernador Samuel García, regaló cervezas, pero el pueblo d Nuevo León, apoyó a la selección de Marruecos.
Políticamente son bastantes torpes. Aquí Jorge Álvarez Maynez, creyéndose holandés.
RT👇
El pueblo mexicano es grande y sagrado.
El frívolo Samuel García repartió miles de playeras naranjas para apoyar a Países Bajos 🇳🇱 pero los mexicanos en las tribunas se volcaron con Marruecos 🇲🇦
Una vez más hizo el ridículo.