Le escribí: “Voy en camino a su hogar, dígale a sus padres que hablaremos 5 minutos”.
Subió al auto, toque su entrepierna y no traía ropa interior, desabroche mi pantalón y dije “sabe que hacer”. Se montó sobre mi desesperada pidiéndome llenarla de leche.
“Soy suya, a mi hágamelo sin condón”.
Le gusta masturbarme antes de metérsela profunda, se sienta suavecito por lo gruesa que es, “maldito, la tiene muy dura me está expandiendo todo, jaja”, me pide apretar sus nalgas forzándola a entrar completo.