Imágenes de archivo de Celia Cruz cantando con La Sonora Matancera este clásico de resiliencia y amor propio, escrito por Tony Smith a mediados de los años 50 y grabado para el sello Seeco en La Habana, en febrero de 1958, con su título original ‘Dile que por mí no tema’. La primera grabación oficial quedó registrada como cha cha chá bajo la matriz SR-9352 y fue publicada en un sencillo de 45 rpm con el número de catálogo Seeco 7806-A; posteriormente se incluyó en el álbum ‘La incomparable Celia Cruz’ (SCLP-9136), publicado ese mismo año en los Estados Unidos.
Muchos argumentan que la mayoría de los países que permiten la reelección indefinida de su jefe de Gobierno son “democracias parlamentarias”, y resulta interesante que presenten ese sistema como superior.
El simple hecho de agregarle la palabra “democracia” como adjetivo no lo convierte automáticamente en un sistema más democrático. De hecho, una de sus principales características es que el pueblo no elige directamente a su jefe de Gobierno; llámese Primer Ministro, como en el Reino Unido; Presidente, como en España; o Canciller, como en Alemania. Es el partido político, o la coalición de partidos, quien lo designa.
Ese mismo partido puede removerlo y sustituirlo por otra persona, incluso por alguien que la población apenas conozca o por quien jamás haya votado directamente.
Ese sistema puede funcionar bien o mal. Puede ser sumamente exitoso o no. Ese sería otro debate. Pero, por definición, no es más democrático que la elección directa del jefe de Gobierno por parte del pueblo, entendiendo la democracia en su sentido esencial: el poder del pueblo.
En segundo lugar, algunos alegan que la reelección indefinida viola la Constitución salvadoreña. Sin embargo, la Constitución fue reformada por una supermayoría legislativa, otorgada democráticamente por el pueblo salvadoreño en las urnas.
Además, nuestras elecciones han sido observadas por miles de representantes internacionales. Ningún organismo multilateral, ni un solo país del mundo, ni de izquierda ni de derecha, ha declarado que no hayan sido elecciones libres, transparentes y democráticas.
Al final, cada pueblo elige su propio camino.
Existen países con monarquías hereditarias, y nosotros no tendríamos por qué molestarnos por ello. Son sus países y ese es el sistema que han decidido tener. En otros hay emperadores, príncipes, sultanes, emires, presidentes, primeros ministros, etc.
Y prácticamente todos los países han modificado sus constituciones. En muchos casos, esos cambios ocurrieron mediante guerras, golpes de Estado o procesos violentos; no por medio de una fiesta cívica en las urnas, como lo hicimos los salvadoreños.
Todos tendrán su opinión. Al final, serán los resultados los que determinarán si los salvadoreños elegimos un buen camino y, sobre todo, si elegimos uno mejor que el que llevábamos antes.
Dios los bendiga y ojalá también encuentren su camino.
Durante gran parte del siglo XX, la musicología académica decidió ignorar la música popular. La llamada ‘ciencia’ dividía el universo sonoro únicamente entre música docta, es decir, música académica enseñada en conservatorios, y música folclórica, dejando por fuera todo aquello que no encajara en esas categorías, no por falta de valor artístico, sino por puro prejuicio. La música popular quedó relegada, invisibilizada y desestimada como objeto de estudio serio.
La música docta se validaba porque tenía partitura, complejidad técnica y se enseñaba en escuelas superiores, esa sofisticación la convertía en ‘arte’. La música folclórica, en cambio, se legitimaba por ser ‘pura’, rural, anónima y representar la esencia de una nación, era el objeto de estudio antropológico. En muchos espacios académicos se enseñaba que sólo la tradición europea merecía análisis riguroso; si no estaba escrita en una partitura compleja, simplemente no era música. Se podía dedicar toda una vida a analizar un manuscrito del siglo XVIII, pero estudiar un bolero o un tango era visto como una pérdida de tiempo, algo poco científico.
Desde revistas especializadas y libros se reforzó la idea de que la música popular era apenas un producto para vender, comparable a un jabón o un par de zapatos, carente de espíritu o profundidad artística. La lógica era clara: si una canción sonaba en la radio y se hacía para que la gente la comprara, entonces no era arte, era negocio. Así, la academia se encerró en una burbuja de cristal, ignorando que en la música popular de América Latina estaba ocurriendo la verdadera innovación, hasta que apareció en la escena Ricardo Ray, y lo demás es historia.
33 años de este momento histórico: Rubén Blades y Tite Curet Alonso en el escenario del II Festival de Música Latinoamericana, celebrado en Caracas, cantando juntos uno de los temas más sublimes del cancionero de la salsa, ‘Plantación Adentro’; era lunes, 22 de febrero de 1993.
Un día como hoy, hace más de 70 años, debutó en el Club La Riviera, en Puerto Rico, El Combo de Cortijo, agrupación que con el tiempo se convertiría en la banda más emblemática de la escena musical puertorriqueña y en un pilar para la proyección internacional de la bomba y la plena, además de establecer un modelo musical y escénico que influiría decisivamente en la formación de El Gran Combo. Aquel 28 de enero de 1954, mientras Ismael Rivera aún pertenecía a la Orquesta Panamericana, Rafael Cortijo dio forma al proyecto que comenzaba a marcar una nueva etapa en la música popular dentro del ámbito caribeño; poco después, Ismael Rivera se uniría a su compadre Rafael, dando origen a una sociedad artística que transformaría para siempre la historia de la música popular puertorriqueña.
En el video, El Combo de Cortijo, ya con Ismael Rivera como vocalista, actuando en el programa puertorriqueño más popular de la época, ‘La Taberna India’, transmitido por el Canal 2 de Telemundo todos los lunes, miércoles y viernes a las 19 horas, en horario estelar.
My latest Patreon video ( https://t.co/AmdeN0RVZC ) shows how I evolved the gripper design to the point where they are now PHTALER-ready ([P]UMA [H]igh-[T]hroughput [A]uto-[L]oader and [E]jector [R]obot) - and lots more!
@OSMicroscopy@FreeCADNews#Science#STEM@RoyalMicroSoc