¡Evite las palabras que arruinan cualquier discurso!:
Diga ‘agarrémonos’, no «agarrémosnos». Diga ‘amedrentar’, no «amedentrar». Diga ‘columpio’, no «culumpio». Diga ‘intemperie’, no «interperie». Diga ‘trasnochar’, no «transnochar». Diga ‘verter’, no «vertir».
Si puede, RT.
No se escribe coma detrás de ‘pero’ cuando precede a una oración interrogativa o exclamativa:
No escriba «pero, ¿dónde vas ahora?» sino ‘pero ¿dónde vas ahora?’.
No escriba «pero, ¡qué desastre!» sino ‘pero ¡qué desastre!’.
Si puede, divúlguelo.
La #PalabradeDios nos consuela y nos anima. Al mismo tiempo, provoca la conversión, nos sacude, nos libera de la parálisis del egoísmo. Porque tiene el poder de cambiar la vida, hace pasar de la oscuridad a la luz.
¿Está bien dicho ‘para nada’?
Durante años la Academia ha ido evaluando el uso dado a esta locución, y el Diccionario académico ya recoge ‘para nada’ con el sentido de ‘en absoluto’, ‘de ningún modo’: ‘con esto no tengo para nada’, ‘no la dejan salir para nada’
Cuando no sueltas, es porque temes perder algo. Eso significa que tu plenitud depende del afuera. La mejor forma de sanar esto es encontrar la plenitud adentro. Entonces tu bienestar ya no depende de los resultados externos y puedes soltar.