Es posible que estemos muertos, como la medida de tiempo no existe, no tenemos forma de saber si aún existimos o si es solo un registro almacenado en la conciencia, la misma que no muere sino que se transforma. Justo como las estrellas.
La meta del despertar espiritual, no es aborrecer la matrix, es entenderla & disfrutar la vida en la realidad física, sin interferir en el despertar de los demás.
Cuando Adán pecó, Dios le preguntó “¿Dónde estás tú?”. No porque no supiera dónde estaba, sino para que Adán tomara conciencia de su situación y reconociera su error. Es una llamada a detenerse, mirarse a sí mismo y reconocer la distancia que se ha creado entre uno y Dios.
El tiempo es ilusorio. Elías y Moisés, separados por siglos, hablaron con Dios, y en otra época, se le vió a Jesús hablando al mismo tiempo con Moisés y Elías, lo que quizás deja la brecha de interpretación, que el tiempo no es lineal como asumimos, transciende el espacio.