¿Viste cuando decís “qué me pueden envidiar a mí? Todo. Porque la envidia no tiene que ver con lo que tenés, sino con lo que al otro le falta. No es lo que lograste, es lo que el otro no. La gente emocionalmente inmadura se resiente con el éxito ajeno. Sea poco o sea mucho.
Deseo con todo el corazón que puedas sanar eso que sentís que no le podés contar a nadie. Eso que te atormenta en secreto, eso que pensás que vas a llevar a cuestas para siempre.