HOY LEÍ QUE LAS MARIPOSAS DESCANSAN CUANDO LLUEVE, PORQUE LES DAÑA LAS ALAS, ESTÁ BIEN DESCANSAR DURANTE LAS TORMENTAS DE LA VIDA, VOLVERÁS A VOLAR CUANDO TERMINE.
Todo te parece importante hasta que te enfermas. Entonces te das cuenta de que sin salud no tienes nada. No importa la situación en la que te encuentres actualmente, cuida tu salud.
Victoria trabajó diez años en una morgue. Empezó a los 23 y se fue a los 33. Nada la sorprendía ya. Había visto de todo.
Choques, sobredosis, suicidios, homicidios. Cientos, miles de cuerpos. Un día le pregunté qué era lo que nunca se olvidaba. Se quedó callada.
Después habló.
“No son las escenas fuertes. No son las heridas ni los rostros irreconocibles. Eso, con el tiempo, deja de impactar.”
Lo que se queda contigo es lo cotidiano.
Una mujer joven, 25 años. Bonita, bien arreglada. Sin marcas. Parece dormida. Junto a ella, una nota: “Mamá, perdóname”.
Un hombre de unos 40. Traje caro, cuerpo fuerte.
En su bolsillo, la foto de su hija. Atrás decía: “Al mejor papá del mundo”… Murió de un infarto mientras entrenaba.
Una abuela, manos llenas de arrugas. Las uñas perfectas, con dibujos. Su nieta se las había pintado el día anterior.
¿Sabes qué tenían en común? Todos tenían planes.
Boletos guardados. Citas agendadas. Mensajes sin enviar.
Una mujer estaba cocinando.
Las verduras seguían sobre la mesa.
En su lista de compras: pan, leche, flores para el cumpleaños de su mamá.
Un chico de 20 años.
En la mochila, libros y un regalo. Un anillo.
Iba a pedir matrimonio.
Victoria decía que los cuerpos destrozados no son lo que más asusta. Te acostumbras.
Lo que eriza la piel es ver personas normales, con vidas normales, planes normales.
Ahí entiendes que entre vivir y morir solo hay un instante.
Desde entonces, cada mañana me hago la misma pregunta:
¿Y si hoy fuera el último día?
¿Qué palabras sigo guardando?
¿A quién no he abrazado todavía?
La muerte no avisa.
No pide permiso.
Llega en medio de un día cualquiera,
rompe planes cualquiera,
y se lleva una vida cualquiera…
Sos mi casa. Mi familia. Mi abuelo y mi viejo. Un quilombo y la locura total. La alegría. La escuela y la historia del futbol argentino.
Felices 122 años Newell’s, yo sé que vendrán buenos tiempos.
Que grande te quedó rosario!!!!!!!peleando el torneo con di María ganando el clásico peleando la tabla general TE QUEDA ENORME ROSARIO!!!!!! #central#talleres#gigantedearrolito
Anoche me junté con amigas después de dos meses de no verlas y es increíble a qué punto te descomprime el pecho pasar una noche charlando pelotudeces con las mujeres de tu vida.