No hay persona, ni trabajo, ni relación, ni situación que valga tanto la pena como para que sacrifiques tu salud física, mental y emocional, no importa que te estén ofreciendo, tu salud es un precio demasiado alto, si no te está sumando, ahí no es.
Algo que nadie te dice antes de mudarte solo es lo mucho que hay que barrer un hogar. Siempre hay mugre en el piso. Todo el tiempo. Vivir solo es una lucha constante contra la pelusa.