Me lo tomo personal, porque a esta edad uno ya sabe lo que hace, con quién lo hace y por qué. No hay excusas, los actos hablan solos y no tengo por qué minimizar nada.
A veces siento que lo de la batería social es tan real, me paso un día entero con gente y, de repente, necesito otro día para estar sola, pensando y mirando a la nada