Hoy me hubiera gustado recibir un mensaje tuyo diciéndome que te has dado cuenta de que sí quieres tenerme en tu vida. No escribiste, pero yo tampoco te escribí. En el fondo, sé que buscarte es egoísta, y lo sé porque, más allá de mis sentimientos, también existen los tuyos. Y justamente por quererte, respeto tu tranquilidad sin mí.