Llega un momento en el que lo entiendes y sanas. No es el otro que te decepcionó, fuiste tú que lo idealizaste de más. Y ahí, justo ahí, te permites irte en paz.
Te dije que toda destrucción era necesaria, que vivir era renunciar a todo lo que amábamos o necesitábamos. Te lo dice alguien que lo único que ha sabido hacer en su vida es destruirlo todo.
Arthur Rimbaud
«Tengo confianza. Vivo más tranquilo [...] Pero no olvido que la vida y todas sus grandes cosas son momentáneas, y que de pronto en un instante podemos quedarnos ciegos en medio de la luz, muertos en medio de la vida, solos en medio del amor».
•Pedro Salinas