hay noches en la que no tenes idea que hacer con tu vida ni con lo que sentís por alguien entonces estás solo con la esperanza de existir ratito más y ver qué onda mañana
Lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, se convierte en insomnio, en nudos en la garganta, en nostalgia, en error, en duda, en tristeza; lo que no decimos no se pierde, lo que no decimos nos consume.