Hay logros que no caben en un sueldo, un título o un currículum. Superar un miedo, atravesar una etapa difícil, recuperar la calma o aprender a estar bien con uno mismo también es éxito, aunque nadie lo vea ni pueda medirlo.
Si no te importa agradar, no pueden tocarte. La mayoría no busca verdad, busca aprobación. El deseo de gustar es una cadena invisible: te hace hablar distinto, callar lo que piensas y vivir pendiente de ojos ajenos. Cuando dejas de intentar encajar, recuperas tu forma.
Con el tiempo, uno deja de buscar cantidad de personas y empieza a valorar la calidad de los momentos, la tranquilidad que aportan y la sinceridad de quienes realmente suman a nuestra vida.
@Dennisct26 No saber estar solo
Mentir
Defender un político
Creer que siempre tiene la razón
Alzar la voz para “ganar” una discusión
Tratar de humillar a alguien
Criticar a sus padres
Con el tiempo, aprendes a ser más reservada y selectiva. Entiendes que no todo el mundo merece conocer tu historia, formar parte de tu vida ni tener acceso a tu paz. Algunas cosas se disfrutan más cuando se viven en silencio y lejos de miradas ajenas.
Quién alguna vez eligió la traición no debería darse el lujo de hablar de lealtad. Hay palabras que pierden todo su valor cuando vienen de alguien que, con sus propios actos, demostró no saber respetarlas.
A una mujer, que sabe trabajar y cuidarse sola, lo unico que le interesa y le impresiona es la lealtad, el trato, los detalles y la prioridad que le das en tu vida, ya sabes, cosas caras
una persona no desaparece de tu vida, sino del vínculo. Así como lo hace con vos es probable que lo haga con otras personas. Puede que sea una falta de valentía para reconocer que ya no desea estar ahí o quizás ese lugar le mueve tanto, que prefiere alejarse. En fin, gente tibia.
reconocer que el otro no puede entendernos totalmente es una forma de registrar que nosotros tampoco nos hacemos entender totalmente. Sucede que la pregunta nos une más que la respuesta, y de esto se sostiene el amor.
La paz mental que alcanzas cuando no mientes, no ocultas, no engañas, no traicionas y no actúas con malas intenciones es una de las formas más bonitas de felicidad. Dormir tranquila, con la conciencia limpia y el corazón en paz, no tiene precio.