Soy del pequeño grupito de personas que bancaban a Messi cuando nombrarlo era mala palabra porque la definición que le atribuían era “pecho frío”. Ver que ahora se despide -con un mundo entero amándolo- es justicia.
Pasarán los años, seremos viejos y cuando veamos aparecer a Messi volverá a pasar toda la película, el recuerdo de nuestras juventudes y el relato de cómo fuimos creciendo con él. Será siempre una sonrisa. El contrato es de por vida.
No van a alcanzar las palabras para darte las gracias. Cuando cualquier otra persona hubiese dado un paso al costado y dejar de intentarlo después de tantos insultos, vos volviste a la selección y ganaste todo lo que se podía ganar. Gracias Messi, el más grande de la historia.
Gracias por los momentos de felicidad, pero tambien por los momentos en el cual la derrota golpeó nuestras puertas. Caer y levantarse, reinventarse entre las cenizas es lo que hace un Argentino de bien, gracias por ser TAN ARGENTINO.