Hay un bloqueo emocional muy grande dentro de mí, me di cuenta de que reprimí tanto mis sentimientos que algo en mí empezó a apagarse. Ya no retengo la información, me falla la memoria, me cuesta concentrarme y olvido palabras al hablar.
Tema entretiempo del Super Bowl. Como argentino, no tengo un carajo que ver. Argentina es rioplatense e hispano-criolla: se formó, en parte, en la llanura y con alpargatas, no en la playa y con ojotas. Buenos Aires era adoquinada y de balcones de hierro, no de palmeras, bananos ni arena. Se crió en tango y folklore, no en ritmos caribeños. Nuestra historia no se forjó como una postal de hamaca y piña colada, sino tierra adentro, entre mate amargo, facón y alambrado, con el gaucho poniendo, lomo al sol, su fuerza de trabajo. Ningún abuelo cruzó el océano en una barcaza de madera podrida pensando en tomar coco frío con pajita y bailar bachata. La llamada hermandad latina es un branding yanqui y Bad Bunny un pelotudo atómico