Mañana comenzará el Mundial, y muchos estarán atentos a los partidos. El fútbol nos recuerda algo que no debemos olvidar: la vida no es una carrera para lucirse en solitario, sino un camino que aprendemos a recorrer juntos. Quien no sabe pasar el balón, aunque tenga talento, todavía no ha entendido el juego. Y quien no sabe vivir con los demás y para los demás, todavía no ha entendido la vida. #ViajeApostólico
Me despidieron hoy. Bueno, me recortaron. "Recortes presupuestarios", dijo mi jefe. Empaqué mi caja. Estaba aterrorizada. Tengo una hipoteca. Mientras caminaba hacia el ascensor, el CEO —el gran jefe que nunca habla con nadie— entró conmigo. "¿Tú eres Sarah, verdad?" preguntó. "Sí, señor." "Te quedaste hasta tarde el mes pasado para ayudar a los pasantes a arreglar esa presentación. No pediste horas extras." Asentí, sorprendida de que lo supiera. "No puedo detener los despidos", dijo. "Decisión de la junta. Pero hice una llamada." El ascensor hizo ding. Me entregó una tarjeta. "Mi amigo dirige una firma al otro lado de la ciudad. Está esperando tu llamada a las 9 de la mañana mañana. Necesita un gerente que se preocupe por las personas. El sueldo es 20% más alto." Lo miré fijamente. "¿Por qué?" "Porque sostenías la puerta para la señora de la limpieza todas las mañanas", dijo. "Me fijo en las cosas." El carácter es lo que haces cuando crees que nadie te está viendo.
Anonimo.