No soy de las personas que se van a la primera. Suelo perdonar, comprender y dar oportunidades una y otra vez. Así que si algún día desaparezco de tu vida, no fue por impulso. Fue después de haber agotado todas las razones que tenía para quedarme.
Siempre me dijeron q era muy madura para mi edad, pero esa madurez también era adaptación. Me tocó ver, escuchar, vivir y enter cosas q no me correspondían. Aprendí a no pedir, no necesitar y a siempre poder sola.
Cansada de pedir a gritos los detalles, ya no quiero un chocolatito, no quiero flores, no quiero levantarme con un cafecito en la cama, no quiero esperar mas nada