Iba a ponerme triste, pero recordé que soy una buena persona, no le jodo la vida a nadie y sé que al final, tarde o temprano llegará todo lo bonito para mí porque me lo merezco.
Necesitamos que nuestros hijos sientan que su casa es un lugar seguro para llorar, para desahogarse, para cruzar una tormenta emocional, necesitamos que cuando tengan problemas deseen acudir a nosotros, no huir de nosotros.
tienen miedo a amar, pero yo no. yo tengo miedo a nunca volver a amar. a que nadie me vuelva a hacer sentir con el corazón acelerado. tengo miedo a nunca volver a tener esas ganas de compartir mi vida con alguien; a que nadie se me haga interesante y especial, como lo eras tú.