No nos olvidemos de quienes están en La Guaira.
Hoy nos acostamos en nuestra cama, gracias a Dios, bajo nuestro techo. Miles ya no pueden hacerlo. Acompañémoslos.
El mundo ya tiene suficiente caos. Sé esa persona que transmite paz, que escucha, que ayuda, que inspira y que hace el bien sin esperar nada a cambio. La bondad nunca pasa de moda y siempre deja huella.