En los cinco años que trabajé con @PalomaValenciaL la vi trabajar enferma, triste e incluso con un dedo fracturado sin haberse dado cuenta. La vi haciendo el mercado para su casa mientras viajábamos por carretera y comprando lo necesario para el cumpleaños y el disfraz de Halloween de Amapola.
También la vi devolverse en el último avión, desde cualquier lugar del país, para amanecer en su casa y levantarse a las cinco de la mañana a despertar y alistar a su niña para el colegio.
Nunca la vi fallarle a su hija, pero tampoco dejar de ser la mejor senadora del Congreso.
La familia no puede convertirse en una excusa para evadir las responsabilidades del cargo, mucho menos cuando no se lleva ni un mes en él. El servicio público exige sacrificios que deben aprenderse a sobrellevar. Y menos puede utilizar esa excusa un hombre, cuando a las mujeres les ha tocado siempre mucho más difícil.
La señora de tiktok logró que Pricesmart suspendiera la solicitud de membresia para comprar en las tiendas de Pereira y Cali. La verdadera "influencer"