Ayer fui a la Vigilia por los desaparecidos de Teuchitlán. La experiencia fue más emotiva de lo que esperaba: la policía impidiendo la entrada al metro, una ceremonia ecuménica, discursos de padres y madres cuyos hijos han desaparecido, encuentros con padres preocupados por el futuro de sus hijos, y escenas de dolor de los participantes.
Comparto en este hilo fotos e impresiones.